Sismicidad en América Latina: por qué no están conectados los terremotos y qué significa para San Juan
Tras la reciente seguidilla de sismos de gran magnitud en Venezuela, Colombia y Perú, especialistas del CONICET-UNSJ explican las causas científicas detrás de estos fenómenos y aclaran qué panorama se presenta para una zona altamente sísmica como San Juan.
Una seguidilla de terremotos superiores a los 7 grados de magnitud registrados en pocas semanas en Venezuela, Colombia y Perú encendió las alarmas en el continente y volvió a poner bajo la lupa la actividad sísmica de Sudamérica. Sin embargo, la coincidencia temporal no implica una conexión directa entre los fenómenos, según detalló el geólogo Gustavo Ortiz, director del Observatorio Sismológico CONICET-UNSJ para Diario de Cuyo.
En diálogo con especialistas, se analizaron los distintos escenarios tectónicos que explican estos eventos recientes:
-
Venezuela: Los sismos de fines de junio (magnitudes de 7,2 y 7,5 con apenas segundos de diferencia) ocurrieron en el límite entre la placa del Caribe y la Sudamericana, destacándose por su escasa profundidad (unos 10 kilómetros), lo que amplificó el impacto en superficie.
-
Colombia y Perú: Ambos países comparten la influencia de la placa de Nazca y la placa Sudamericana. El sismo colombiano del 10 de agosto alcanzó los 7,4 grados en el occidente, mientras que el reciente movimiento en Ayacucho (Perú) registró 7,2 grados, aunque su gran profundidad —superando los 100 kilómetros— amortiguó los daños destructivos.
Pese a compartir contextos tectónicos regionales, los expertos señalan que las fallas distan por más de mil kilómetros y generan desgarres independientes, por lo que no existen elementos para afirmar que un terremoto haya disparado al otro.
El escenario para San Juan
Frente a la inquietud sobre si estos eventos anticipan un gran sismo local, la ciencia insiste en que no existe tecnología capaz de predecir terremotos. No obstante, la región cuyana convive de manera permanente con una alta actividad sísmica, concentrando especial atención en fallas activas como las ubicadas desde Valle Fértil hacia el norte.
La conclusión central de los especialistas es que la seguidilla de sismos en Latinoamérica no debe interpretarse como una señal de alarma predictiva, sino como un recordatorio constante sobre la necesidad de priorizar la prevención, el estudio continuo de las estructuras geológicas y la preparación de la comunidad.
Los comentarios están cerrados.