San Juan, a un paso del juicio por jurados: aseguran que la provincia ya cuenta con una estructura judicial “modelo”

Víctor del Río, ministro del Superior Tribunal de Chaco, destacó las fortalezas del sistema acusatorio sanjuanino para la implementación de esta herramienta. No obstante, advirtió sobre la necesidad de adecuar las leyes provinciales y capacitar a los profesionales de la Justicia.

San Juan se encuentra en una posición de privilegio para encarar la transformación de su sistema de Justicia penal e incorporar de manera definitiva el juicio por jurados. Así lo evaluó Víctor Emilio del Río, ministro del Superior Tribunal de Justicia del Chaco y referente en la materia, quien arribó a la provincia para brindar la conferencia magistral “Juicio por jurados: el diseño constitucional que reformó la justicia argentina” en el Cine Teatro Municipal.

De acuerdo con el especialista chaqueño, la provincia cuenta con dos pilares estructurales que ya son “modelo en el país”: la consolidación del sistema acusatorio y el eficiente esquema de gestión de sus oficinas judiciales. En el marco del modelo acusatorio, la investigación de las causas permanece a cargo de los fiscales mientras que el juez actúa como garante, lo cual constituye el escenario ideal para sumar a la ciudadanía en el juzgamiento de los delitos más graves.

moliendo-bannerweb-300x300.gif

Para el magistrado de Chaco —provincia pionera en la puesta en marcha de este mecanismo—, el sistema por jurados representa “el broche de oro” en la modernización de la Justicia penal sanjuanina.

Los desafíos: reforma normativa y preparación técnica

Pese al diagnóstico favorable y a que San Juan ya realizó su primer simulacro, Del Río aclaró que la implementación no es automática. Según su análisis, la normativa existente en el Código Procesal Penal provincial resulta insuficiente frente a los estándares actuales, por lo que será imprescindible impulsar reformas legislativas que definan con precisión las etapas previas al debate.

Asimismo, el magistrado enfatizó que el sistema demandará un cambio cultural e instructivo profundo para todo el arco judicial:

  • Audiencias previas y selección: Se deberán formalizar instancias clave como la audiencia preliminar (para depurar la prueba pertinente) y el voir dire o proceso de selección de los ciudadanos que integrarán el tribunal.

  • Capacitación para jueces: Los magistrados necesitarán desarrollar habilidades para explicar conceptos jurídicos complejos mediante instrucciones claras y en un lenguaje sencillo para el jurado.

  • Litigación oral para partes: Fiscales y defensores deberán abandonar de forma definitiva la cultura del expediente escrito para confrontar oralmente en la sala, bajo la consigna aplicada en Chaco de que “no entre más un papel en la sala de audiencia”.

El especialista remarcó además la importancia del trabajo previo, recordando que la preparación de un caso puede demandar varios días de debate técnico, mientras que el juicio oral en sí suele extenderse entre tres y cinco jornadas.

El impacto en la ciudadanía

Como carta de presentación del modelo, Del Río compartió métricas recogidas en Chaco junto a especialistas de la Universidad de Cornell. Las mediciones indican que entre el 83% y el 95% de los ciudadanos que actuaron como jurados reportaron altos niveles de satisfacción con la experiencia, revirtiendo la desconfianza inicial hacia las instituciones judiciales y consolidando un nuevo vínculo entre la sociedad y la administración de justicia.

Con las bases organizativas listas y el reconocimiento externo de sus oficinas administrativas, la provincia de San Juan encara así el tramo final para adecuar su normativa e incorporar la voz ciudadana al proceso penal.

Rivero. C

Los comentarios están cerrados.