Murió un nene de cinco años luego de ser atropellado por el chofer de un intendente

El vehículo oficial habría sido sustraído, sin autorización, por un empleado municipal, chofer del jefe comunal salteño Javier Wayar.

La trágica muerte de Tomás, un niño de cinco años atropellado la noche del domingo 5 de abril por una camioneta en la localidad de La Merced, Salta, desató una ola de indignación social, tensiones políticas e interrogantes judiciales en torno al rol del intendente Javier Wayar. El conductor implicado, Miguel Plaza, empleado municipal y chofer del jefe comunal, permanece detenido y enfrenta cargos graves.

Un accidente que derivó en estallido social

El incidente ocurrió a las 20:42 en la intersección de la avenida Hipólito Yrigoyen y la calle General Güemes. El menor, alumno de primer grado de la Escuela N° 4742 María Dolores Laurentina Aranda, circulaba en bicicleta junto a su madre cuando fue embestido por una camioneta Ford Ranger que, según los informes policiales, circulaba a alta velocidad por la zona urbana.

Tomás fue trasladado de urgencia al Hospital Público Materno Infantil en código rojo, pero falleció dos horas después debido a las graves lesiones.

El silencio inicial del intendente Wayar y el hecho de que el conductor perteneciera a su entorno laboral generaron un profundo malestar en la comunidad. En pocas horas, decenas de vecinos se movilizaron frente a la Municipalidad, quemaron cubiertas, cortaron la ruta 38 y protagonizaron incidentes con personal de Infantería. Una mujer policía resultó herida y un manifestante fue detenido. Las autoridades provinciales investigan si hubo infiltrados que incentivaron los disturbios.

Mientras tanto, los restos del niño fueron inhumados en el cementerio local en medio de una conmovedora peregrinación.

El conductor, detenido y bajo investigación

El chofer, Miguel Plaza, fue demorado en el lugar del hecho y quedó detenido por orden de la Fiscalía. Fue imputado provisionalmente por homicidio culposo bajo el artículo 84 bis del Código Penal, aunque podrían sumarse cargos por omisión de auxilio o abandono de persona.

Según publicó El Tribuno, Plaza no tenía licencia de conducir y poseía un certificado de discapacidad. Testigos aseguraron que no descendió del vehículo ni asistió a la víctima de inmediato y que la llamada al 911 no fue realizada por él, lo que complica aún más su situación judicial.

El fiscal penal 1 de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas, Santiago López Soto, solicitó la prisión preventiva mientras avanza la investigación.

El comunicado del intendente y la controversia política

Tras las críticas, el intendente Javier Wayar emitió un comunicado en redes sociales expresando su profundo dolor y acompañamiento a la familia. “Pudo haber sido mi hijo. No existen palabras que alcancen para describir una pérdida de esta magnitud”, escribió.

Wayar afirmó que no estaba al volante, que desconocía el uso de la camioneta y que realizó una denuncia por la “sustracción” del vehículo oficial. Aunque aclaró que Plaza no es familiar suyo, reconoció conocerlo desde hace años y haberlo acompañado “brindándole oportunidades y apoyo”.

“Quiero ser claro y firme: le pido a la Justicia que actúe con el mayor rigor de la ley”, sostuvo. También pidió que la tragedia “no sea utilizada con fines políticos”.

Sin embargo, su ausencia en la escena del accidente y la falta de contacto inicial con la familia del niño intensificaron el malestar vecinal. Grupos de manifestantes exigieron abiertamente su renuncia, y el clima social en el municipio continúa tenso.

Un caso que sigue escalando

La muerte de Tomás no solo puso en agenda la responsabilidad penal del conductor sino también la responsabilidad institucional del municipio. A medida que avanzan las pericias y declaraciones de testigos, el caso promete seguir generando repercusiones políticas y sociales.

Mientras la investigación intenta esclarecer cada detalle del hecho, la comunidad de La Merced permanece movilizada y reclama justicia por la muerte del pequeño.

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