El transporte sanjuanino enfrenta una inversión millonaria para ingresar al negocio minero y reclama financiamiento
Desde UPROCAM aseguran que la mayoría de los camiones locales no cumple con los requisitos de las compañías mineras y advierten que, sin contratos ni acceso al crédito, será difícil renovar una flota que demanda inversiones de hasta $300 millones por unidad. Mientras tanto, el sector también siente el impacto de la caída del consumo y los problemas logísticos por el cierre del paso a Chile.
El desarrollo de los grandes proyectos mineros en San Juan mantiene en expectativa a numerosos sectores productivos, entre ellos el transporte de cargas. Sin embargo, desde la Unión de Propietarios de Camiones (UPROCAM) advirtieron que gran parte de las empresas locales enfrenta una barrera difícil de superar: la necesidad de renovar una flota que, en la mayoría de los casos, no cumple con las exigencias de las compañías mineras.
El presidente de la entidad, José Maldonado, explicó que el principal desafío es económico. Según señaló, un camión preparado para prestar servicios a la minería requiere una inversión cercana a los $300 millones, una cifra que resulta inaccesible para muchas pequeñas y medianas empresas sin financiamiento.
“Tenemos expectativas de que la minería empiece a moverse, pero necesitamos contar con algún contrato que nos permita ir a los bancos a pedir financiamiento para comprar los camiones que realmente sirven para esta actividad”, afirmó durante una entrevista con Radio Colón.
Una flota que no cumple con los requisitos
Más allá del interés por participar del crecimiento del sector minero, el dirigente explicó que las condiciones que exigen las empresas representan hoy uno de los principales obstáculos para los transportistas sanjuaninos.
Según detalló, las mineras solicitan unidades con una antigüedad máxima de entre cinco y siete años, un requisito que deja fuera de competencia a la mayor parte del parque automotor provincial.
“El 90% de los camiones que tenemos supera esa antigüedad y no cumple con lo que están pidiendo las empresas”, aseguró.
Renovar cada unidad implica un desembolso considerable. Maldonado precisó que un camión 6×4 ronda los $250 millones y que, sumando el remolque o el equipamiento específico, la inversión asciende a unos $300 millones por vehículo.
Ante ese escenario, insistió en que el sector necesita previsibilidad antes de asumir compromisos financieros de semejante magnitud.
“No creo que cada transportista tenga guardado un millón de dólares para afrontar esa inversión”, expresó, al remarcar la importancia de acceder a líneas de crédito una vez que existan licitaciones y contratos concretos.
La incertidumbre también alcanza a la minería
Maldonado sostuvo que la cautela del sector responde también a experiencias recientes en las que algunas empresas comenzaron a trabajar para proyectos mineros que luego quedaron paralizados.
Como ejemplo mencionó el caso de Hualilán, donde, según indicó, tres empresas adjudicatarias iniciaron tareas, pero la actividad se detuvo al poco tiempo.
“Trabajaron un mes y después las pararon. Hasta hoy no saben cuándo van a retomar”, comentó.
La caída del consumo también golpea al transporte
Mientras la minería todavía no genera un movimiento sostenido, la mayor parte del transporte de cargas continúa dependiendo de las actividades tradicionales de la provincia, como el traslado de vino, cal, cerámica y otros productos hacia distintos puntos del país y Chile.
Sin embargo, el panorama tampoco resulta alentador. Desde UPROCAM señalaron que la retracción del consumo redujo el volumen de carga y afecta directamente la actividad.
“Cuando baja el consumo, el primer sector que lo siente es el transporte. Y cuando la economía se mueve, también somos los primeros en notarlo”, explicó Maldonado.
A ese contexto se suma una dificultad coyuntural: las intensas nevadas registradas en la cordillera mantienen interrumpido el tránsito internacional hacia Chile, lo que complica la logística de numerosas empresas.
El dirigente indicó que uno de los camiones asociados permanece varado desde hace más de una semana en la zona cordillerana, mientras otros transportistas optaron por postergar viajes hasta que se normalice la circulación.
Prepararse para el crecimiento minero
Con la mirada puesta en los próximos desarrollos mineros, UPROCAM conformó una subcomisión específica para seguir de cerca la evolución del sector y fortalecer el vínculo con las compañías extractivas y las cámaras empresarias.
Según explicó Maldonado, ese espacio ya comenzó a mantener reuniones con distintos actores de la industria para conocer de primera mano las futuras demandas de transporte y preparar a las empresas sanjuaninas para competir cuando los grandes proyectos ingresen en etapas de construcción y producción.
El objetivo, afirmó, es que el crecimiento de la minería también se traduzca en oportunidades para el transporte local, siempre que existan las condiciones de financiamiento y previsibilidad necesarias para afrontar las inversiones que exige la actividad.
Op: Juan Llarena
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