Casi 9 de cada 10 argentinos consideran que su salario es insuficiente para cubrir sus necesidades básicas

Según un relevamiento, en la mayoría de los casos el sueldo se agota antes de fin de mes, el ahorro es una excepción y las deudas ganan terreno, con el alquiler y los alimentos como principales gastos

Más allá de lo que marquen los índices de inflación, lo que cada persona percibe sobre cuánto rinde su ingreso mensual condiciona cómo consume, si ahorra y si se endeuda. Esa percepción es la que mide un relevamiento reciente sobre las condiciones salariales de quienes trabajan en el país y en otros cuatro países de la región.

Según el estudio “¿Qué pasa con el salario?” de Bumeran, el 87% de los trabajadores en Argentina considera que su salario no es suficiente para cubrir sus necesidades básicas. Doce meses la misma pregunta arrojaba que la proporción de disconformes fue del 85 por ciento.

Por otro lado, el 74% de los encuestados sostiene que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses, un indicador que está 16 puntos porcentuales por encima del registrado en 2025, cuando el 58% lo afirmaba.

Federico Barni, CEO de Bumeran en Jobint, explicó que la desaceleración de la inflación no implica automáticamente una recuperación del salario real. “Después de varios años de pérdida acumulada del poder adquisitivo, las personas trabajadoras siguen destinando gran parte de sus ingresos a necesidades básicas como el alquiler y los alimentos”.

Más de siete de cada diez trabajadores encuestados afirma que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses. (Reuters)Más de siete de cada diez trabajadores encuestados afirma que su poder adquisitivo empeoró en los últimos meses. (Reuters)

El ejecutivo agregó que hoy el desafío ya no pasa solamente por ganarle a la inflación, sino por reconstruir capacidad de consumo y previsibilidad. “La percepción social del salario suele recuperarse más lentamente que los indicadores macroeconómicos porque las personas evalúan su situación cotidiana: cuánto duran sus ingresos, si pueden ahorrar o endeudarse menos y si sienten capacidad de proyectar”, comentó.

Sueldos que duran dos semanas o menos

Otro punto central a analizar es cuánto tiempo alcanza el dinero que se cobra. Al 73% de los trabajadores el salario les dura dos semanas o menos. Otro 28% afirma que apenas cobra destina la totalidad de su sueldo al pago de cuentas, el 21% señala que le alcanza para dos semanas, el 15% para menos de una semana y el 9% para una semana. En el otro extremo, al 18% el salario le rinde tres semanas y solo el 9% indica que le dura todo el mes.

Ahora bien, ¿en qué se va el ingreso? El 44% reconoce al alquiler como su principal gasto, el 27% menciona la alimentación, el 16% el pago de deudas, el 5% la educación, el 3% la salud, otro 3% el transporte y el 2% otros gastos.

Con ingresos que se agotan antes de fin de mes, el margen para ahorrar es reducido. Nueve de cada diez trabajadores dice que no puede hacerlo, frente al 10% que sí lo logra. Al ser consultados por los motivos, el 54% responde que su salario no es suficiente, el 19% que tiene deudas, el 12% que debe cubrir sus necesidades básicas, el 11% que tiene muchos gastos y el 3% que se debe a otras razones. Entre quienes sí ahorran, el 33% dice que puede reservar entre el 5% y el 10% de su sueldo.

El destino de ese dinero también tiene su distribución. El 30% de quienes ahorran lo invierte en fondos de inversión. Le siguen quienes compran dólares o moneda extranjera, con el 16%, y quienes acuden a otros instrumentos, con el mismo porcentaje. El 15% adquiere acciones o bonos, otro 15% lo deja en la cuenta de ahorro del banco y el 10% lo coloca en un plazo fijo.

El otro componente del esquema financiero de los hogares es el endeudamiento. El 77% de los encuestados afirma tener algún tipo de deuda. En 2025, la cantidad de trabajadores con deuda era el 72% .

Frente a este panorama, la totalidad de las personas consultadas respondió que le gustaría recibir un aumento salarial. Si eso ocurriera, el 46% lo destinaría a pagar deudas, el 22% lo ahorraría, el 15% lo usaría en alimentación y recreación, el 13% lo invertiría y el 3% lo aplicaría a otros fines.

Por otra parte, la presión sobre el ingreso también alcanza a quienes rodean a las personas trabajadoras. El 50% ayuda económicamente a familiares o personas cercanas: el 25% lo hace de manera regular y otro 25% de forma ocasional.

Fuente: Infobae

OP: Juan Pablo Amaya

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