Clave para la minería, pero resistido por vecinos: La Chapetona vuelve a encender el debate entre San Juan y Chile
Las demoras en la apertura de Agua Negra reavivaron el interés por este cruce alternativo a la altura de Calingasta. Mientras el sector productivo ve una oportunidad para la logística hacia el Pacífico, intendentes chilenos rechazan el tránsito pesado.
Las demoras para habilitar el Paso de Agua Negra —cerrado por condiciones climáticas extremas— volvieron a poner en el centro de la escena a La Chapetona, un cruce cordillerano que une el departamento de Calingasta con la Región de Coquimbo. Aunque la prioridad de los gobiernos de ambos lados de la cordillera sigue siendo la ruta tradicional, la prensa chilena, encabezada por el diario El Día, reflotó la discusión sobre el potencial logístico y turístico de esta alternativa.
Con la proximidad de la temporada de verano y la constante demanda de conectividad de la industria minera, la reactivación de este paso fronterizo suma defensores y detractores en la agenda binacional.
Una ubicación estratégica con proyección minera
Ubicado a una altitud de entre 3.200 y 3.350 metros sobre el nivel del mar, el Paso La Chapetona conecta directamente la provincia chilena de Limarí con Calingasta. Su atractivo principal radica en su proximidad a grandes proyectos mineros de gran escala, como El Pachón, Los Azules y Altares en el lado argentino, y Los Pelambres en el territorio chileno.
Aprovechar las trazas viales ya existentes permitiría optimizar el transporte de insumos y la salida de exportaciones hacia los puertos del Pacífico. No obstante, la formalización de este trayecto como corredor internacional para vehículos de carga sigue siendo materia de análisis técnico y político.
Más allá de la minería, el cruce mantiene un uso histórico tradicional: el traslado de ganado caprino por parte de crianceros de Monte Patria hacia los Altos Valles de Calingasta durante la veranada. Esta práctica ancestral se rige bajo convenios internacionales que regulan aspectos sanitarios, permisos y alquileres de campos (talaje) entre privados y arrieros.
Rechazo comunal: “No vamos a ser una zona de sacrificio”
A pesar del interés empresarial, la idea de transformar La Chapetona en un corredor comercial de alto impacto enfrenta una fuerte resistencia local en Chile. El alcalde de la comuna de Monte Patria, Cristian Herrera, fue contundente respecto al tránsito de vehículos pesados:
“Nosotros tenemos una decisión súper clara: nos vamos a oponer terminantemente a la habilitación del Paso La Chapetona para el paso de camiones. No vamos a transformar nuestra comuna en una zona de sacrificio con el tránsito de cientos de vehículos de alto tonelaje por día”, declaró en entrevista con Diario El Día.
Como alternativa, Herrera sugirió explorar propuestas más sustentables a largo plazo, como un proyecto ferroviario multipropósito que integre el transporte de carga con el turismo binacional, derivando la producción hacia los puertos de Coquimbo sin saturar las redes viales urbanas.
La postura oficial: prioridad absoluta para Agua Negra
Por el momento, las autoridades regionales trasandinas prefieren no desviar la atención del cruce principal. Tanto el gobernador regional de Coquimbo, Cristóbal Juliá, como la Delegación Presidencial confirmaron que la prioridad operacional y presupuestaria está puesta en despejar la Ruta 41 y habilitar el Paso de Agua Negra para la temporada estival.
De este modo, La Chapetona se consolida como una alternativa latente y de alto valor estratégico para el desarrollo económico regional, pero cuyo avance dependerá de consensos políticos, ambientales y de infraestructura que aún están lejos de concretarse.
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