Detuvieron al presunto agresor que atacó a piedrazos el colectivo de Unión

El gravísimo episodio ocurrió en la zona de la Esquina Colorada, en Rivadavia, cuando el plantel del Azul se dirigía escoltado hacia el estadio de Desamparados. Un futbolista sufrió una lesión ocular y el sospechoso fue atrapado in fraganti tras una persecución policial.

Una jornada que debía vivirse como una fiesta del deporte sanjuanino se vio empañada por la violencia. Un hombre de 28 años fue detenido en las últimas horas acusado de ser el autor material del violento ataque a piedrazos contra el colectivo que trasladaba al plantel de Unión de Villa Krause rumbo al estadio de Sportivo Desamparados, donde ambos equipos debían disputar los cuartos de final del Torneo Clausura de la Liga Sanjuanina de Fútbol.

Una emboscada en plena custodia policial

El condenable episodio se registró alrededor de las 20:56 del miércoles en las inmediaciones de calle San Miguel, antes de llegar a Ignacio de la Roza, en la populosa zona de la Esquina Colorada (Rivadavia).

Pese a que el micro de la delegación circulaba con custodia policial preventivas, un grupo desadaptado comenzó a emboscar al vehículo y a arrojar proyectiles contundentes. Uno de los piedrazos impactó de lleno contra una de las ventanillas laterales, destrozando el vidrio y alcanzando a la delegación deportiva.

Como consecuencia del impacto, el jugador Ignacio Barahona resultó con una lesión de consideración en uno de sus ojos, por lo que debió ser asistido de urgencia en el lugar por personal médico que arribó a bordo de una ambulancia.

Persecución y aprehensión

El rápido accionar del personal policial que custodiaba al plantel evitó que la situación pasara a mayores. Uno de los efectivos advirtió el momento exacto en el que un sujeto arrojaba la piedra contra el micro, por lo que inició una persecución pedestre que culminó con la captura del sospechoso.

El detenido fue identificado como Franco Emanuel Cuello (28), quien, de acuerdo con la información brindada por fuentes policiales, habría reconocido espontáneamente su participación en el ataque.

El caso quedó inmediatamente bajo la órbita de la UFI de Flagrancia, caratulado preventivamente como daño agravado, con la intervención directa del ayudante fiscal Martín Morando. El hecho se produjo en la antesala de un clásico que terminaría empatado 1-1, dándole la clasificación a las semifinales a Desamparados por ventaja deportiva, pero dejando un sabor amargo por la sombra de la violencia urbana.

OP: Juan Pablo Amaya

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