El Gobierno rechazó regular la inteligencia artificial y reafirmó su alineamiento con Donald Trump
El embajador argentino en EEUU, Alec Oxenford, expuso la posición argentina respecto a la innovación que propone la IA. Aseguró que Milei es "fundamentalmente optimista" y cuestionó las posturas regulatorias. "Liberar, liderar y gestionar sus riesgos"
El Gobierno argentino reafirmó su alineamiento con Estados Unidos al rechazar la regulación de la inteligencia artificial (IA). El posicionamiento de la administración de Javier Milei sintoniza con la postura de Donald Trump quien días atrás desoyó los planteos de los principales ejecutivos del sector sobre los riesgos potenciales que podría desatar una carrera desenfrenada por el dominio de la industria.
El director de la empresa líder en inteligencia artificial (IA) Anthropic pidió este sábado que se ralentice el ritmo de desarrollo de los modelos junto a un seguimiento exhaustivo. En un ensayo publicado en la red X, Dario Amodei afirmó que el desarrollo de la IA no estaba en duda, pero que los riesgos asociados a ella eran “graves” y que se debía dar tiempo a las empresas y a los gobiernos para abordarlos.
Las palabras del ejecutivo se conocieron luego de que un exinvestigador de Anthropic considerara que la IA “es posiblemente la tecnología más peligrosa que la humanidad haya creado” y plantease que tanto su empresa como OpenAI no “están actuando de manera responsable. Están compitiendo directamente hacia una superinteligencia capaz de mejorarse a sí misma y apostando nuestras vidas en el proceso”.
Amodei reconoció el riesgo potencial y planteó la necesidad de ralentizar su desarrollo. Su postura recibió el apoyo de parte de Sam Altman (OpenIA) y Elon Musk (X). “Dario tiene razón”, dijo el dueño de SpaceX y Tesla. Un poco más expresivo fue Altman: “Coincido con Dario en que debemos marcar el ritmo en la frontera tecnológica. Este ha sido uno de los principales temas de las conversaciones que hemos mantenido en OpenAI durante las últimas semanas. Comprometerse a contar con evaluadores independientes con un acceso similar al de los empleados es una gran idea, y nosotros haremos lo mismo. Pronto tendremos más información para compartir”.
La respuesta de Trump no tardó en llegar. “Creo que hay muchas fuerzas negativas que están sacando el tema cuando no deberían hacerlo, y están planteando cosas que no van a suceder”, declaró. Afirmó que Estados Unidos es el “país más avanzado del mundo” en IA y señaló que quiere que continúe siendo así porque “quien gane” en ese ámbito “gana”. Aunque no descartó la posibilidad de establecer algunas “medidas de control”.
La postura de Argentina sobre la inteligencia artificial
Mediante una publicación en sus redes sociales, el embajador argentino en EEUU, Alec Oxenford, se sumó a la posición de Trump dejó en claro la mirada anti-regulatoria que mantiene Milei respecto de la economía, la innovación y, en este caso, de la IA. “El presidente Trump ha defendido consistentemente que Estados Unidos debe liderar la revolución tecnológica, no temerla ni regularla hasta someterla”, dijo y afirmó que sus declaraciones reforzaron esa visión: “Los países que abrazan la IA, compiten e innovan darán forma al futuro. Aquellos que dudan corren el riesgo de quedarse atrás“.
Para Oxenford, el presidente Milei “ha estado empujando los límites” del debate “desde el principio” bajo una visión “fundamentalmente optimista” que plantea que la IA “es una oportunidad extraordinaria para impulsar la productividad, saltar etapas de desarrollo y acelerar la convergencia de Argentina con las economías más avanzadas del mundo”. Pese a las advertencias de la industria, Oxeford aseguró que la posición de Milei es la razón por la que su pensamiento “es tan visionario”.
Argentina relativiza el riesgo de la IA y llama a “liberar” y “liderar” la innovación
El diplomático aseguró que entre Trump y Milei “hay una poderosa convergencia” ya que ambos entienden que la respuesta a la disrupción tecnológica “no es detener la innovación, sino liberarla, liderarla y gestionar sus riesgos sin permitir que el miedo paralice el progreso”. A continuación, señaló que la innovación “no es algo contra lo que defendernos” sino un factor “que debemos aprovechar”.
Respecto a la IA, no dudó en afirmar que “es mucho más que algoritmos”. Para el embajador argentino en EEUU, es “todo un ecosistema estratégico” que abarca desde “minerales críticos, energía, semiconductores, talento, centros de datos, potencia de cómputo y procesamiento de datos”. Argentina cuenta con los recursos y capacidades para competir “en prácticamente cada eslabón de esa cadena de valor”.
Sin embargo, al referirse puntualmente a la regulación, manifestó que la IA debe estar “liderada por las democracias occidentales” dentro de un marco de valores como “libertad, apertura, dignidad humana y el estado de derecho”. “La tecnología no es geopolíticamente neutral”, planteó sino su estructuración, es decir quién la desarrolla, bajo qué principios y dentro de qué instituciones, será lo que de forma al mundo en que vivimos.
Pax Silica
Ese alineamiento es, según dijo, la razón “por la que Argentina se unió a Pax Silica”, la alianza impulsada por EEUU que busca ordenar una nueva cadena global de valor alrededor de la inteligencia artificial, los semiconductores, los minerales críticos, la energía y la infraestructura tecnológica.
El concepto de Pax Silica remite al silicio, material central para la fabricación de chips y semiconductores, pero el alcance de la iniciativa es más amplio. Incluye desde minerales críticos e insumos energéticos hasta fabricación avanzada, centros de datos, infraestructura de inteligencia artificial, logística y cadenas de suministro seguras.
La Argentina no ingresa a Pax Silica como un país central en la fabricación de semiconductores, sino por los primeros eslabones de la cadena: minerales críticos y energía. Ese es el punto clave para entender el alcance de la incorporación.
El país cuenta con recursos de litio, cobre, uranio y otros minerales relevantes para la transición energética y la industria tecnológica. También tiene el potencial gasífero de Vaca Muerta, proyectos de generación eléctrica y una agenda oficial orientada a atraer inversiones de gran escala en infraestructura, minería, energía y nuevas industrias.
Para Oxenford, la incorporación del país a la alianza “refleja una visión que compartimos con fuerza con Estados Unidos”. Y respecto al debate sobre la regulación de la IA profundizó: “Construir la infraestructura física, tecnológica y humana de la era de la IA entre socios de confianza, anclada en valores democráticos. Argentina no pretende simplemente participar en ese futuro, sino ayudar a construirlo”.
Fuente: Ambito
OP: Sebastián Almada

Los comentarios están cerrados.