El Gobierno nacional aprobó un nuevo estatuto para el personal de la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE), que incluyó reglas para el ingreso, la carrera profesional, las promociones y las remuneraciones de los agentes. La medida quedó formalizada a través del Decreto N° 1021/2026, publicado en el Boletín Oficial.
Ahora, la capacitación ocupa un lugar central en el nuevo esquema. En este sentido, las autoridades destacaron que la actualización continua resulta necesaria para desarrollar las aptitudes de quienes integran el sistema y para consolidar una cultura institucional vinculada con las tareas de inteligencia, dentro del marco constitucional y legal.
Los derechos, obligaciones y prohibiciones que se impondrán a los agentes de inteligencia
El capítulo de derechos reconoce la estabilidad laboral una vez confirmada la incorporación a la planta permanente, además de la retribución según la categoría, licencias, jubilación, asistencia social y la posibilidad de presentar consultas y reclamos. También contempla cambios de cuadro, ascensos ordinarios, por méritos extraordinarios o póstumos, y distinciones para quienes se destaquen en sus tareas.
Entre los deberes, se establece la obligación de preservar la confidencialidad sobre datos, documentos y materiales conocidos durante el servicio. Ese deber de secreto se mantendrá aun después del cese de las funciones.
En caso de renuncia, el personal deberá mantenerse en funciones durante 30 días corridos, salvo autorización para dejar el puesto antes de ese plazo. Además, se exigen declaraciones juradas sobre la situación patrimonial y los datos personales, la excusación ante eventuales conflictos de intereses y la denuncia de hechos que puedan perjudicar al organismo, configurar delitos o infringir las reglas internas.
En el caso de las prohibiciones, se incluyó el aprovechamiento de la información, documentos o recursos obtenidos en el cargo para beneficios propios o de terceros, así como divulgar cualquier antecedente conocido por la función, incluso si no cuenta con una clasificación de seguridad. La restricción también continuará tras la desvinculación de la SIDE.
El personal tampoco podrá trabajar, de forma remunerada o ad honorem, para personas o entidades relacionadas con seguridad, defensa, inteligencia, ciberseguridad, comunicaciones, información comercial, publicidad, periodismo, estudios de mercado, encuestas, vigilancia o investigaciones. También veda el porte y uso de armas de fuego durante el servicio, excepto para quienes tengan condición de legítimos usuarios conforme a la normativa vigente.
El estatuto también fija reglas sobre domicilios y comunicaciones oficiales. Por esto, el personal deberá constituir un domicilio físico dentro de un radio de 200 kilómetros del lugar donde presta servicios. Podrá establecerlo en otra localidad si garantiza el cumplimiento de sus obligaciones y se ajusta a las condiciones que defina la Secretaría en normas complementarias.
Además, cada agente tendrá que informar un domicilio electrónico especial externo, que consistirá en una dirección de correo electrónico destinada a recibir notificaciones de la SIDE. La Secretaría podrá exigir el uso de otras aplicaciones o sistemas con el mismo fin.
El ingreso a la SIDE incluirá un curso obligatorio y hasta un año de planta condicional
Según establece el nuevo estatuto, la Secretaría de Inteligencia de Estado realizará una convocatoria anual para el Curso Básico de Ingreso de la Escuela Nacional de Inteligencia. Aprobar esa instancia será un requisito para incorporarse a la carrera profesional.
Entre los requisitos para inscribirse, se indicó que los aspirantes deberán ser argentinos, mayores de edad, acreditar al menos estudios secundarios, reunir las condiciones psicofísicas exigidas y superar los controles de contrainteligencia, incluido el examen socioambiental, además de los mecanismos de selección que fije el organismo.
En este sentido, se impide el ingreso de personas condenadas o con procesamiento firme por delitos incompatibles con la función pública, inhabilitadas para ejercer cargos estatales o que hayan sido destituidas de la administración pública, las Fuerzas Armadas o las fuerzas de seguridad. También excluye a quienes mantengan acciones judiciales, reclamos administrativos o litigios pendientes contra la SIDE mientras persista esa situación.
El recorrido previsto contempla tres etapas. La postulación no crea vínculo laboral; quienes sean admitidos al curso podrán pasar a la planta condicional si lo aprueban, con un contrato de hasta un año.
Al finalizar ese período, la Secretaría deberá resolver si mantiene o finaliza la relación. El acceso posterior a la planta permanente dependerá de una confirmación y de requisitos adicionales que se definirán por normas complementarias, sin que el cumplimiento de las condiciones otorgue un derecho automático.
La carrera dividirá al personal en tres cuadros y exigirá evaluaciones para ascender
Por otro lado, la carrera se organizará en los cuadros A, B y C, de acuerdo con la formación o antecedentes de cada agente. El cuadro A requerirá título universitario o superior, aunque también podrá incluir a oficiales retirados de las Fuerzas Armadas y a determinados integrantes retirados de fuerzas de seguridad.
Mientras que el B estará destinado a quienes cuenten con estudios terciarios o formación universitaria intermedia, así como a suboficiales retirados, señalaron que la categoría C solo exigirá secundario completo.
Los ascensos ordinarios dependerán del tiempo mínimo de permanencia en cada categoría, la aptitud psicofísica, la aprobación de la capacitación obligatoria y una calificación favorable de desempeño. Además, las evaluaciones serán anuales y alcanzarán, como mínimo, a quienes acumulen más de seis meses de antigüedad.
Sin embargo, destacaron que el estatuto prevé ascensos extraordinarios, incluso póstumos, para agentes que realicen actos de arrojo con riesgo real y consecuencias de relevancia durante funciones específicas.
En línea con esto, la Escuela Nacional de Inteligencia tendrá a su cargo la formación común obligatoria para todo el personal y las instancias específicas según las tareas de cada área. Podrá suscribir acuerdos con universidades e instituciones públicas o privadas. La capacitación y los títulos reconocidos podrán otorgar puntaje para anticipar los plazos de permanencia, aunque ese beneficio no implicará un ascenso ni una recategorización automática.
Además de la planta permanente y condicional, el régimen contempla personal de conducción jerárquica, de gabinete, en comisión, en adscripción y para proyectos especiales. Esta última modalidad, destinada a contrataciones autónomas vinculadas con programas o proyectos del organismo, tendrá un límite de 5% de la planta de personal. El estatuto también habilita la incorporación de retirados del sistema de inteligencia, las Fuerzas Armadas y las fuerzas de seguridad, y fija condiciones para las reincorporaciones.
Las disposiciones entrarán en vigor el 1 de enero de 2027. Antes de esa fecha, la SIDE deberá aprobar un régimen de transición para computar los servicios previos, reconocer antecedentes de formación y resolver las situaciones de los agentes que tengan trámites de ingreso, confirmación, ascenso o cambio de cuadro en curso
Fuente: Infobae
OP: Sebastián Almada

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