San Juan a contramano del país: crece el empleo pero el Gobierno evita los festejos

Mientras la mayoría de las provincias argentinas pierden puestos de trabajo, San Juan sumó 1.300 nuevos empleos registrados. Sin embargo, el Ministerio de Producción advierte sobre la "baja calidad" de los salarios y el peso del empleo informal.

Los datos de la consultora LCG encendieron una luz de esperanza en el mapa laboral argentino, pero en la Casa de Gobierno de San Juan prefieren la prudencia. Según el informe, la provincia es una de las cuatro jurisdicciones que logró números positivos este año, logrando crear 1.300 puestos de trabajo formales en un contexto nacional recesivo.

Pese a la estadística favorable, el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández, fue tajante: “Tratamos de no celebrar los números”. Para el funcionario, la alegría por el dato cuantitativo se ve opacada por la realidad cualitativa: sueldos que no cubren las expectativas y un alto índice de trabajo no registrado.

Los pilares de la resistencia sanjuanina

¿Cómo logró San Juan mantenerse a flote mientras el resto del país pierde miles de empleos, especialmente en la construcción? El análisis oficial destaca tres ejes clave:

  1. Obra Pública con sello propio: Ante el freno de los fondos nacionales, la provincia decidió financiar la infraestructura con arcas locales. Esto evitó el colapso de las empresas constructoras, un sector que a nivel nacional destruyó más de 60.000 empleos en el último año y medio.

  2. El motor minero: La minería no solo aporta empleo directo, sino que tracciona una enorme red de servicios asociados y obras viales que sostienen la actividad económica en los departamentos alejados.

  3. Resiliencia industrial y exportadora: El comercio y la industria local han evitado despidos masivos. Un dato clave es el agro: mientras el mercado interno sufre, productos como el olivo y el pistacho mantienen su ritmo gracias a las exportaciones, compensando la crisis doméstica.

La otra cara de la moneda

La cautela oficial tiene fundamentos sólidos. El mismo informe que destaca el crecimiento del empleo convive con realidades urgentes, como la de la UNSJ, donde el 70% del personal no docente se encuentra bajo la línea de pobreza.

Para el Gobierno provincial, el desafío de este 2026 no es solo crear puestos, sino lograr que el empleo registrado sea sinónimo de bienestar económico, una meta que, por ahora, parece lejana.

POR LIC. EUGENIA VILA

Los comentarios están cerrados.