Qué cambios afrontarán los astronautas de la Artemis II al volver a la Tierra

Los cuatro tripulantes deberán readaptarse tras la expedición de diez días hasta la Luna. Tendrán alteraciones que van desde la vista hasta el sistema inmunológico.

Artemis II La tripulación de Artemisa II. (HANDOUT/AFP)

El regreso de la misión Artemis II, previsto para este viernes por la noche (hora argentina), abre el interrogante sobre los cambios en el cuerpo humanos después de pasar diez días en el espacio.

De hecho, ya se han estudiado las modificaciones en el cuerpo de los astronautas que pasan meses (y a veces más de un año) en la Estación Espacial Internacional. Aquí se trata de cambios tras una breve experiencia.

Los cuatro astronautas -Reid Wiseman, Christina Koch, Victor Glover y Jeremy Hansen- de la misión de la NASA que viajó a la Luna, en lo que representó el viaje tripulado a mayor distancia de la historia, experimentarán cambios inmediatos y profundos, y tendrán que someterse a un proceso de readaptación.

Ya antes de viajar tuvieron que enfrentar un fuerte control médico durante el entrenamiento, con estudios cardíacos, psicológicos y neurológicos.

De por sí, los cambios se producen por la ausencia de gravedad, lo cual hace que el cuerpo deje de funcionar como los hace de manera normal en la Tierra.

Según los expertos, los astronautas perderán entre un uno y un dos por ciento de masa muscular, sobre todo en las piernas y la espalda, durante los primeros días tras el regreso a la Tierra

También hay redistribución de los líquidos, ya que en el espacio, los fluidos se desplazan hacia la parte superior del cuerpo. Este movimiento de los líquidos modifica el rostro, se pone redondo y se conoce como “cara de luna”.

Al readaptarse a la vida terrestre hay que recuperar el equilibrio: en el espacio se pierde la referencia del centro de gravedad, afectando la orientación espacial. Este pérdida de equilibrio se puede combinar con alteraciones en la vista por el aumento de la presión intracraneana, que afecta el nervio óptico.

Los estudios muestran otras posibles afecciones, como la disminución del sistema inmunológico, lo que acrecienta el riesgo de infecciones. Esto va de la mano con los trastornos en el sueño, debido a la alteración de los ciclos naturales en el espacio.

La vuelta a casa implica que los astronautas deberán someterse a evaluaciones físicas antes de regresar a sus labores cotidianas. Antes, incluso, de descansar por el viaje. Se trata de un monitoreo que examina la adaptación del cuerpo tras haberse expuesto al espacio exterior.

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