Club Alemán de Mendoza: niegan las acusaciones de abuso y aseguran que fueron “juegos”

Las defensas de las diez jugadoras apuntadas sostienen que se trató de un “bautismo” habitual en el deporte y que la causa ya había sido archivada. Las primeras declaraciones están previstas para la próxima semana.

A horas de que se formalicen las imputaciones contra diez jugadoras de hockey del Club Alemán de Mendoza por un presunto abuso sexual contra una compañera, los abogados de las acusadas rechazaron de plano la acusación y afirmaron que lo ocurrido fue parte de un “bautismo” o “bienvenida” tradicional dentro del ámbito deportivo.

Fernando Peñaloza, representante de seis de las señaladas, sostuvo que la causa “nació en abril de 2023, fue investigada durante meses y terminó archivada”. En declaraciones televisivas, remarcó que “la fiscalía entendió que no hay delito” y que un informe del Cuerpo Médico Forense concluyó que “no hubo abuso”. Según indicó, incluso fiscales especializados habían coincidido con ese criterio antes de que el expediente fuera reactivado.

El abogado describió el episodio como una serie de juegos realizados durante un torneo, cuando nuevas jugadoras se integraban a la Primera División. “Hacían prendas, se tapaban los ojos, se ponían huesos en la boca y actuaban como perros”, precisó. Aseguró que la denunciante se sintió incómoda, pero que “el resto no lo vivió como un abuso”. “Eran alrededor de 20 jugadoras y solo imputan a 10. Son 19 versiones contra una”, añadió, y anticipó que pedirán que todas las presentes declaren.

En la misma línea, Mariana Silvestri —abogada de las otras cuatro imputadas— afirmó que la situación se enmarcó en prácticas habituales en clubes deportivos. “Se hizo un bautismo como todos los años. Son juegos, chistes, situaciones con doble sentido, como en despedidas de soltero”, señaló. Según su reconstrucción, las actividades incluyeron disfraces, bailes, piletas con hielo y elementos simbólicos: “Un preservativo se llenó de yogur, todo con doble sentido”. La letrada insistió en que “no hubo incitación ni obligación a participar”.

Silvestri agregó que semanas después del evento, la denunciante —que tenía 16 años al momento de los hechos— expresó su malestar y sus padres hicieron un reclamo ante el club. “El padre dijo que no quería que esto llegue a más, que solo querían disculpas”, aseguró. No obstante, afirmó que la institución optó por denunciar penalmente. “El club, en vez de resolverlo internamente, llevó el caso a la fiscalía de delitos contra la integridad sexual”, cuestionó. También recalcó que la joven declaró en Cámara Gesell y “jamás habló de abuso sexual”.

Ambos defensores coincidieron en que la causa fue archivada inicialmente y que la jefatura de la fiscalía especializada avaló esa decisión. “El fiscal actual imputa por orden, pero no está de acuerdo con que haya delito”, planteó Silvestri.

Una causa que prevé penas de hasta 10 años

La letrada criticó además que el caso esté caratulado como “abuso sexual simple agravado por la participación de dos o más personas”, una figura que prevé penas de 3 a 10 años de prisión. A su entender, “no hay una conducta concreta atribuible a cada imputada”, por lo que pedirán la nulidad de la investigación.

Silvestri también deslizó la posibilidad de que detrás del caso exista un interés económico. “Si consiguen la imputación, pueden iniciar una acción civil. Ya hubo un reclamo por 96 millones de pesos”, afirmó, y señaló que en una instancia previa de mediación “los denunciantes no se presentaron”.

Las imputaciones contra las diez jugadoras se concretarán este martes por la tarde. En tanto, las defensas ya trabajan en la estrategia para la etapa siguiente. “Cada una se va a defender y vamos a presentar todas las pruebas”, aseguraron. Las primeras declaraciones de las acusadas están previstas para la próxima semana.

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