Cómo sigue la búsqueda de Sofía Devries, la joven que desapareció cuando buceaba en Puerto Madryn
Prefectura Naval Argentina, buzos tácticos y equipos especializados, con robots de exploración subacuática, continúan buscando a la turista bonaerense.

A 48 horas de la desaparición de Sofía Devries en la zona de Punta Cuevas, en la ciudad de Puerto Madryn, el jefe de Salvamento y Buceo de la Prefectura Naval Argentina (PNA), Adrián Wagner, afirmó que la posibilidad de encontrar a la joven de 23 años con con vida es nula.
En este marco, se mantiene la búsqueda en las profundidades del mar para dar con el cuerpo de la víctima. Asimismo, el Ministerio Público Fiscal (MPF) de Chubut informó que la investigación continúa con la recopilación de declaraciones de participantes de la práctica de buceo a la que había asistido la turista bonaerense, al tiempo que se reúne información técnica para reconstruir las circunstancias del hecho.
Por el momento, aclararon, no hay personas imputadas. También determinaron que desde que se dio aviso de su extravío de Devries se activó el protocolo de emergencia. La Prefectura colabora en la búsqueda con buzos tácticos y equipos especializados, incluyendo robots de exploración subacuática.
“La atención está puesta en el lugar con la esperanza de que se produzca el hallazgo del cuerpo”, afirmó este miércoles en una rueda de prensa el fiscal jefe del Puerto Madryn, Alex Williams.
Qué pasó con Sofía Devries
Devries desapareció el lunes 16 de febrero durante una inmersión a una profundidad aproximada de 20 metros en una zona autorizada para el buceo en la costa de Puerto Madryn, en el marco de una certificación internacional (PADI).
La empresa que contrató para realizar la actividad es Freediving Patagonia, la cual desde su extravío está bajo investigación y no brindó entrevistas a los medios. Según precisó el fiscal Williams, la escuela está habilitada y tiene sus instructores y alumnos. Aclaró que “la certificación no es bautismo, implica conocimiento”. En este marco, explicó que la joven había hecho una certificación previa de otro tipo, y con ésta expedición buscaba una rectificación. La experiencia constaba de un descenso en aguas profundas en equipo, acompañados por un instructor y un máster.
En esas circunstancias, y por motivos que aún son materia de investigación, Sofía se habría descompensado y no pudo ascender por sus medios.
La joven había descendido a las profundidades junto a otros tres buceadores. Todos lograron emerger a la superficie, excepto ella. Uno de los participantes era su novio, Leo. En sus redes sociales, la pareja de la víctima describió los hechos como un “accidente bajo el agua”.
“Sofía es mi mujer, mi compañera. Nos vinimos a Puerto Madryn a certificar un curso de buceo. Lamentablemente tuvimos un accidente bajo el agua y no la encontramos”, escribió en una historia por Instagram. En ese comunicado aprovechó además para quejarse del accionar de la PNA, criticando que fue lento y negligente. “Se centraron en lo burocrático, primero, en vez de buscar inmediatamente y aceptar la ayuda de otros buzos de las escuelas de Puerto Madryn”, espetó.
Dos de los rescatados recibieron tratamiento en cámara hiperbárica para apoyar la descompresión, mientras que el tercer individuo quedó bajo vigilancia médica. Los tres habían sido derivados por precaución al Hospital Andrés Ísola tras salir del agua.
Williams dejó entrever que el novio declaró que Sofía tuvo una descompensación al hacer el ascenso y que “trató de ayudarla para que pudiera emerger”, pero al no lograrlo, salió a la superficie para pedir auxilio. “Ahí, las personas vuelven a sumergerse para buscarla y no lo consiguen”, precisó.
Los participantes de la expedición “tienen una carga de angustia muy grande por lo que les ha tocado vivir”, expresó, por lo que consignó que esperarán a que se recuperen “para ir preguntando y recabar más detalles de los sucedido”.
La causa se inició con la intervención de la fiscal María Angélica Carcano, quien se encontraba de turno al momento del hecho. Posteriormente, fue derivada a la fiscal María Eugenia Vottero, quien asumió la conducción del legajo y coordinará las medidas investigativas actualmente en curso.
Las hipótesis y la investigación
Por el momento, la investigación busca determinar si existió una eventual falta a los deberes de cuidado por parte de terceros, según precisó el MPF de Chubut. En caso de comprobarse, esto podría configurar una responsabilidad penal contra la empresa responsable conducta negligente.
El problema central que se analiza es si el incidente respondió a una contingencia propia de la práctica del buceo o si hubo omisiones o incumplimientos en las medidas de seguridad exigibles. Por eso, definieron, “se avanza en una investigación objetiva y técnica, basada en pericias, testimonios y protocolos de actuación”.
Wagner, por su parte, explicó a Radio Mitre que la búsqueda ya superó las 24 horas y que, con profundidades de entre 20 y 26 metros, la probabilidad de rescate exitoso disminuye drásticamente.
“No hay que generar falsas expectativas. Por la profundidad a la que estaba, la posibilidad de encontrarla con vida es nula”, remarcó el funcionario.
El lugar donde ocurrió el hecho es seguro, garantizó, y dijo que cuenta con la debida autorización. “Una hipótesis, la que menos pasa en estos casos, es que se quede sin aire en el botellón. Otra es que haya quedado enganchada en algún lugar y no pueda haber salido. Pero una de las mayores hipótesis es que ella, por la profundidad, por la temperatura, por la topografía del lugar, haya entrado en pánico y se haya sacado el regulador de la boca o haya querido hacer una maniobra mal por no tener experiencia”, dedujo.
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