Histórica condena a Walter Bento: el juez que “vendía” justicia terminó sentenciado por sus pares

En un fallo sin precedentes y con la presencia de la magistrada sanjuanina Eliana Rattá, el exjuez federal de Mendoza fue hallado culpable de liderar una asociación ilícita. Su familia también fue condenada por lavado de activos.

El silencio en la sala del Tribunal Oral Federal 2 de Mendoza se podía cortar con un cuchillo. De traje gris y con el rostro imperturbable, Walter Bento, el hombre que durante casi dos décadas manejó con puño de hierro la justicia federal y electoral de la provincia vecina, escuchó este martes su sentencia de culpabilidad. Tras 30 meses de debate, la Justicia determinó lo que muchos susurraban en los pasillos de tribunales: Bento era el jefe de una banda criminal.

Una red de coimas, lujos y traiciones

La investigación, que se extendió por más de dos años y medio, desnudó una estructura aceitada de corrupción. Según el tribunal —integrado por la sanjuanina Eliana Rattá y las puntanas Gretel Diamante y Carolina Pereyra—, Bento no actuaba solo. Lo hacía junto a una red de abogados, policías y despachantes de aduana que actuaban como “intermediarios”.

El “tarifario” de la impunidad incluía:

  • Cobro de sobornos: Se estima que la organización movió al menos 1,7 millones de dólares.

  • Pagos en especie: No solo era efectivo; el juez recibía autos de alta gama y propiedades.

  • El servicio: A cambio del dinero, narcotraficantes y contrabandistas obtenían libertades, sobreseimientos o cambios de carátula que los sacaban de la cárcel.

El “Clan Bento” en la mira

La sentencia no cayó solo sobre el exmagistrado. La Justicia fue implacable con su círculo íntimo. Su esposa, Marta Boiza, y su hijo mayor, Nahuel Bento (quien también era funcionario judicial), fueron condenados por ayudar a canalizar los fondos ilícitos a través de donaciones, transferencias cruzadas de bienes y viajes de lujo a destinos como Las Vegas, donde el juez tenía prohibido apostar por normativa judicial.

El rol clave de la magistrada sanjuanina

Para San Juan, la noticia tiene un matiz institucional fuerte. La jueza Eliana Rattá fue una de las tres firmas que sellaron el destino de Bento. “No fue fácil juzgar a un par”, reconocieron desde el tribunal, subrayando la presión que significó llevar adelante un proceso contra un magistrado que, hasta hace poco, tenía una influencia política total.

¿Qué sigue para el exjuez?

Bento, que permanece alojado en la cárcel de Cacheuta desde su destitución en 2023, enfrentará en los próximos días la audiencia de cesura. Allí se conocerán los años efectivos de prisión que deberá cumplir. Su defensa, liderada por Mariano Fragueiro Frías, ya adelantó que apelará la medida, asegurando que se trata de una “persecución”.

Sin embargo, tras el análisis de 300 testigos y terabytes de información digital, la justicia federal de Cuyo ha enviado un mensaje contundente: no hay despacho, por más poderoso que sea, que esté por encima de la ley.

POR LIC. EUGENIA VILA

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