Verano y exposición solar: claves para proteger la piel
En San Juan, una de las provincias con mayor irradiación solar del país, el verano vuelve a encender la alarma sanitaria: especialistas remarcan que la prevención es la herramienta más eficaz para evitar daños en la piel y reducir el riesgo de cáncer cutáneo.
El dermatólogo Emiliano Ferrero advirtió que la exposición sin protección puede provocar desde quemaduras con ampollas y deshidratación hasta lesiones precancerosas y cáncer de piel. “Cada daño solar se acumula. Las consecuencias más graves suelen verse con los años”, explicó.
La radiación UV y sus riesgos
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la radiación ultravioleta (UV) puede causar quemaduras solares, daño en el ADN de la piel, envejecimiento prematuro, cáncer cutáneo, cataratas y debilitamiento del sistema inmunológico.
El Índice UV es la medida internacional que indica la intensidad de esta radiación: cuanto más alto es el valor, mayor es el riesgo de lesiones rápidas en piel y ojos. Un dato clave es que las nubes dejan pasar hasta el 80% de la radiación UV, por lo que la protección debe mantenerse incluso en días nublados.
Los especialistas subrayan que la exposición solar es la causa más importante del cáncer de piel y, a diferencia de otros factores como la edad o los antecedentes familiares, es la única que puede controlarse.
Quiénes deben extremar los cuidados
Hay grupos que requieren especial atención:
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Bebés menores de 6 meses (no deben usar protector solar ni exponerse).
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Niños menores de 1 año (solo exposiciones ocasionales y controladas).
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Personas con antecedentes personales o familiares de cáncer de piel.
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Pacientes oncológicos, ya que el sol disminuye las defensas.
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Quienes toman medicamentos que sensibilizan la piel (como ciertos diuréticos, antihipertensivos, psicofármacos o antibióticos).
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Personas con enfermedades fotosensibles, como el lupus, muchos lunares o infecciones cutáneas activas.
Claves para una protección adecuada
Las recomendaciones coinciden en medidas simples pero efectivas:
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Usar protector solar de amplio espectro (contra rayos UVA y UVB) con FPS 30 o superior.
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Aplicarlo 30 minutos antes de la exposición y en cantidad suficiente, incluyendo orejas, cuello, dorso de manos y pies.
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Renovarlo cada dos horas o después de salir del agua.
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Evitar el sol entre las 10 y las 16.
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Utilizar sombrero de ala ancha, lentes con filtro UV y ropa que cubra brazos y piernas (la ropa clara es más fresca, aunque protege menos que la oscura).
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Mantener buena hidratación durante todo el día.
Qué hacer ante una quemadura
Si se produce enrojecimiento leve, se recomienda aplicar productos post solares e incrementar la hidratación. En casos más severos, es fundamental consultar a profesionales de la salud para recibir el tratamiento adecuado.
En una provincia donde el sol forma parte de la vida cotidiana, la prevención no es solo una sugerencia médica, sino una decisión clave para la salud a largo plazo. Incorporar hábitos de cuidado desde la infancia puede marcar la diferencia y evitar enfermedades que, en muchos casos, son prevenibles.
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