Según indicó el funcionario, los tres gremios docentes presentaron ante la Subsecretaría de Trabajo escritos formales notificando la convocatoria a un paro. Sin embargo, señaló que la medida no fue acompañada por el esquema de acción exigido por la normativa vigente para los servicios esenciales.
“Cuando ellos anuncian una medida de fuerza deben acompañarla con un plan que explique de qué manera van a asegurar el 75% del servicio”, sostuvo Marchese. Ese plan, explicó, debe detallar en qué establecimientos se realizará el paro, qué personal continuará prestando funciones y cómo se organizará la prestación mínima del sistema educativo.
El subsecretario remarcó que esta exigencia surge de la nueva ley de modernización laboral que entró plenamente en vigencia el viernes pasado, la cual establece que los sindicatos que representen a trabajadores de servicios esenciales —como la educación— deben garantizar al menos el 75% de funcionamiento durante las medidas de fuerza.
Ante la falta de ese plan, la Subsecretaría de Trabajo respondió a las presentaciones gremiales mediante una intimación formal para que los sindicatos acreditaran cómo cumplirían con ese porcentaje de prestación.
De acuerdo con Marchese, frente a esta situación las organizaciones gremiales decidieron dejar sin efecto la medida de fuerza. “Al ver que no podían llegar a presentar ese plan en tiempo y forma, los sindicatos resolvieron dar de baja o tener por decaído el paro”, explicó.
El funcionario aclaró que hasta el momento no se ha dictado conciliación obligatoria y que la situación continúa en el marco de la negociación salarial. En ese sentido, indicó que los gremios evalúan realizar una movilización en los próximos días mientras se aguarda la continuidad de las conversaciones paritarias.
“Habrá que ver cómo sigue la paritaria, si se considera que ha fracasado o no. De acuerdo a eso veremos cuáles serán los pasos a seguir”, concluyó Marchese.
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