Se enfría el furor por las compras en Chile y la indumentaria local busca repuntar en San Juan
El encarecimiento de los precios en el país vecino frenó el “tour de compras” del verano. Comerciantes sanjuaninos ven una oportunidad para recuperar ventas, aunque advierten por costos e informalidad.
El rubro textil en San Juan atraviesa un cambio de escenario luego de un año marcado por el fuerte auge de compras en Chile. En este verano, la tendencia comenzó a revertirse: los precios en el exterior subieron, el atractivo se redujo y las valijas ya no vuelven tan cargadas como antes, abriendo una ventana de oportunidad para el comercio local.
Así lo analizó Leo Borgogno, comerciante del sector con más de 20 años de trayectoria, quien aseguró que el “boom” de compras en el país vecino perdió fuerza. “El año pasado la gente que viajaba volvía con las maletas supercargadas, pero este año eso no pasó”, explicó. Según indicó, al tipo de cambio actual ya no resulta conveniente comprar indumentaria en Chile, salvo en casos puntuales de liquidaciones.
Borgogno también hizo referencia a las dificultades que surgen al adquirir ropa a distancia, especialmente a través de plataformas digitales del exterior. En línea con advertencias realizadas por autoridades nacionales, remarcó que existen diferencias de talles y calidades. “Un talle L en Argentina no es lo mismo que en China o en Estados Unidos, y eso genera decepción cuando llega la prenda”, señaló, y agregó que a través de un video o una foto es imposible evaluar correctamente el material.
En el plano local, el comerciante subrayó que el sector continúa enfrentando problemas estructurales, como la elevada carga impositiva y los altos costos financieros asociados al uso de tarjetas de crédito y débito. A esto se suma la “atomización del mercado”, con particulares que importan ropa para venderla de manera informal entre conocidos, lo que impacta directamente en los comercios establecidos.
Pese a este contexto, desde el sector apuestan a recuperar terreno con precios competitivos y promociones. “Si liquidamos, debería funcionar la venta. Hace tres semanas que tenemos carteles de liquidación”, indicó Borgogno. La estrategia, explicó, pasa por sostener valores bajos y márgenes mínimos de remarcación para incentivar el consumo y volver a atraer a los clientes al comercio local.
Op: Juan Llarena
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