San Juan se consolida como eje del cobre en el RIGI y concentra proyectos por más de USD 31.000 millones
La provincia reúne tres iniciativas ya aprobadas y dos de los mayores desarrollos cupríferos del país que aún esperan definición. La minería lidera las inversiones dentro del régimen y el cobre emerge como el gran protagonista de la próxima década.
La minería se afianza como el sector con mayor presencia dentro del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), concentrando más de la mitad de los proyectos incluidos y una cuarta parte de la inversión comprometida. En ese escenario, San Juan se posiciona como uno de los principales polos de atracción de capitales, impulsada por una cartera de proyectos de cobre que gana relevancia estratégica.
De acuerdo con el informe “El potencial minero de Argentina”, elaborado por la Secretaría de Minería de la Nación en junio de 2026, la actividad minera representa más del 50% de los emprendimientos alcanzados por el régimen. El relevamiento registra nueve proyectos mineros aprobados por un total de USD 10.000 millones y un universo de 20 iniciativas aprobadas o en trámite que suman inversiones por USD 50.000 millones.
La composición de esa cartera refleja el cambio de escenario global. Del total de proyectos, diez corresponden al litio, seis al cobre y tres al oro y la plata, consolidando el protagonismo de los minerales vinculados a la transición energética y a la creciente demanda industrial.
San Juan concentra inversiones clave
Dentro de ese mapa, San Juan sobresale por la magnitud de sus proyectos. La provincia ya logró la aprobación de tres iniciativas bajo el RIGI por USD 3.727 millones. Se trata de Los Azules, con una inversión prevista de USD 2.672 millones; Gualcamayo, con USD 665 millones; y la ampliación de Veladero, estimada en alrededor de USD 380 millones.
A esos desarrollos se suman dos de los proyectos cupríferos más ambiciosos del país que continúan en proceso de adhesión al régimen. El Pachón prevé inversiones por USD 9.500 millones, mientras que Vicuña —la integración de Josemaría y Filo del Sol— proyecta desembolsos por USD 18.000 millones durante su primera década de operación.
Si ambos emprendimientos obtienen la aprobación definitiva, el volumen de inversiones vinculadas al RIGI en San Juan alcanzaría los USD 31.227 millones, una cifra que ubica a la provincia en el centro de la expansión minera argentina.
El cobre, un recurso cada vez más estratégico
El creciente interés por el cobre trasciende las fronteras provinciales. El informe oficial señala que la Agencia Internacional de la Energía prevé un posible déficit global de suministro cercano al 30% para 2035, impulsado por la electrificación de la economía y la expansión de las tecnologías vinculadas a la transición energética.
La demanda futura plantea además un desafío de escala histórica. Según las estimaciones citadas en el documento, incluso sin considerar el impacto adicional de la transición energética, el mundo deberá extraer un 115% más de cobre que todo lo producido hasta 2018 para sostener las tendencias actuales de consumo.
Frente a ese escenario, Argentina aparece con una posición favorable gracias a recursos estimados en 117,91 millones de toneladas de cobre y reservas por 19,97 millones de toneladas. San Juan concentra buena parte de ese potencial a través de proyectos de clase mundial como Vicuña, Los Azules, Altar y El Pachón.
Las proyecciones oficiales refuerzan esa perspectiva. La Secretaría de Minería estima que el país podría alcanzar una producción de 1,6 millones de toneladas anuales de cobre hacia 2035 y generar exportaciones superiores a USD 19.200 millones. De concretarse ese escenario, San Juan tendrá un papel determinante al concentrar varios de los principales yacimientos y una porción sustancial de las inversiones previstas para el sector.
Op: Juan Llarena
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