Remueven a siete policías tras detectar fallas en el control de armas reglamentarias
La cúpula de la Policía de San Juan apartó a todo el personal de la División Armamento luego de una auditoría que encontró inconsistencias en el registro de 150 pistolas oficiales. Se inició un sumario administrativo y no descartan una investigación penal si no aparece parte del material.
La Policía de San Juan decidió remover a todo el personal de la División Armamento después de que una auditoría interna detectara irregularidades en los registros y controles de un lote de armas reglamentarias. La medida alcanzó a siete efectivos y fue dispuesta por el jefe de Policía, Néstor Marcelo Álvarez, quien además ordenó iniciar un sumario administrativo para determinar responsabilidades.
Los policías involucrados fueron reasignados a otras dependencias mientras avanza la investigación. Entre ellos se encuentran el suboficial principal Mauricio Javier Ríos; las cabos primero Laura Verónica Aballay, Javier Darío Lucero y Martín Hernán Villalobos; y los cabos Carlos Andrés Chaves, Franco Miguel Troncoso y Franco Gabriel Tejada.
Inconsistencias en el registro de 150 pistolas
La auditoría interna detectó diferencias en la documentación vinculada a la asignación y seguimiento de unas 150 pistolas reglamentarias. Entre las irregularidades observadas figuran casos en los que armas registradas a nombre de efectivos de menor jerarquía eran utilizadas por oficiales de rango superior, una situación que evidenció fallas en los mecanismos de control.
El armamento bajo revisión pertenece a un lote de 500 pistolas Bersa calibre 9 milímetros adquiridas por el Gobierno provincial en 2022 mediante una licitación pública a la firma Punto de Impacto. Las unidades observadas corresponden a los lotes de fabricación identificados con las letras M y N.
Investigan un posible desorden administrativo
Una de las principales hipótesis que manejan las autoridades es que las irregularidades podrían estar relacionadas con un desorden administrativo acumulado durante varios años, sumado a la falta de un sistema digital que permita individualizar y seguir el recorrido de cada arma.
Además, los investigadores analizan la posibilidad de que parte del material se encuentre almacenado sin haber sido incorporado correctamente al inventario oficial de la fuerza.
No obstante, si las 150 pistolas no logran ser ubicadas, el caso podría derivar en una instancia judicial con una posible denuncia penal por presunto robo, extravío o desvío de armamento.
Nuevo jefe para la División Armamento
Como parte de la reorganización del área, la Policía designó al subcomisario Mauricio Osvaldo Montaña como nuevo responsable de la División Armamento.
Su tarea será avanzar en la normalización de los inventarios, revisar los procedimientos internos y establecer nuevos mecanismos de control sobre las armas reglamentarias pertenecientes a la fuerza provincial.
Op: Juan Llarena
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