Régimen simplificado de Ganancias: en qué consiste la nueva herramienta de la Ley de Inocencia Fiscal

El esquema ya se encuentra vigente en el marco de la Ley de Inocencia Fiscal y permite a determinados contribuyentes presentar declaraciones más simples, con menos exigencias informativas y un nuevo sistema de control basado en datos precargados por el fisco.


El régimen simplificado del Impuesto a las Ganancias comenzó a aplicarse como parte de la Ley de Inocencia Fiscal, una iniciativa del Gobierno nacional orientada a facilitar la regularización tributaria y promover la incorporación de fondos no declarados al circuito formal de la economía.

En este contexto, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y su esposa, Bettina Angeletti, se habrían incorporado al nuevo esquema, de acuerdo con registros administrativos de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), en un momento en que la situación patrimonial del funcionario se encuentra bajo análisis judicial.

La herramienta, vigente desde el período fiscal 2025, introduce un cambio sustancial en la modalidad de declaración. A diferencia del sistema tradicional, los contribuyentes alcanzados ya no deben detallar consumos personales ni justificar variaciones patrimoniales de manera exhaustiva, lo que reduce la carga informativa ante el organismo recaudador.

En su lugar, la declaración jurada se apoya en información precargada por ARCA, que luego puede ser confirmada, corregida o completada por el contribuyente antes de su presentación final. El objetivo declarado es simplificar el cumplimiento fiscal y reducir instancias de fiscalización preventiva sobre determinados perfiles de contribuyentes.

La Ley 27.799 establece además un esquema de regularización con efectos acotados, que no implica una amnistía impositiva general. Si bien puede otorgar ciertas garantías frente a sanciones penales en los casos contemplados, el organismo mantiene sus facultades de control cuando detecta inconsistencias relevantes, evasión o documentación apócrifa.

Podrán acceder al régimen personas humanas y sucesiones indivisas residentes en el país que no califiquen como grandes contribuyentes, siempre que respeten los límites de ingresos y patrimonio fijados por la normativa, que establecen topes de hasta $1.000 millones en ingresos y $10.000 millones en bienes, según los períodos evaluados.

La medida también se enmarca en la estrategia oficial de incentivar la exteriorización de ahorros no declarados, conocidos popularmente como “dólares del colchón”, con el fin de ampliar la base tributaria y dinamizar la economía sin recurrir a nuevos procesos de blanqueo tradicionales.

El debate político en torno a la iniciativa volvió a intensificarse tras conocerse la adhesión de Manuel Adorni y su entorno familiar, lo que reavivó cuestionamientos de sectores opositores y especialistas respecto del alcance de la flexibilización fiscal y el equilibrio entre simplificación administrativa y control tributario.

Rivero. C

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