Reforma electoral en debate: el oficialismo analiza el sistema de colectoras como alternativa al SIPAD/Lemas

El mecanismo permitiría que candidatos a intendente de distintos espacios sumen votos a un mismo postulante a la Gobernación. En el oficialismo evalúan sus ventajas, pero también advierten riesgos de fragmentación en las disputas territoriales.


Mientras continúa el debate por una eventual reforma del Código Electoral en San Juan, en el laboratorio político del oficialismo comenzó a circular con fuerza el análisis de un sistema que nunca se aplicó en la provincia, pero que sí tuvo antecedentes a nivel nacional: el de colectoras. La discusión se suma a la intención del gobernador Marcelo Orrego de eliminar el Sistema de Participación Abierta y Democrática (SIPAD), similar a la ley de Lemas, vigente desde la gestión uñaquista.

El sistema de colectoras se caracteriza por permitir que candidatos a cargos locales —como intendentes— de distintos frentes o partidos puedan adherir a un mismo postulante a la Gobernación. De ese modo, los votos “colectan hacia arriba”, fortaleciendo al aspirante al máximo cargo provincial, aunque con el riesgo de generar divisiones en las disputas departamentales.

La discusión electoral se da en un contexto clave: 2026 es el año previo a los comicios provinciales de 2027, por lo que el oficialismo entiende que el mecanismo debe quedar definido con antelación, tanto para dar previsibilidad a los partidos como para informar a la ciudadanía sobre las reglas de juego. Si bien el proyecto de Código Electoral presentado por Orrego perdió estado parlamentario, el debate político sigue abierto.

En ese marco, el diputado y presidente del bloquismo, Luis Rueda, planteó públicamente la posibilidad de “mejorar” el SIPAD/Lemas para garantizar la participación de los partidos que integran la alianza oficialista. El sistema, sin embargo, es cuestionado incluso dentro del propio orreguismo por el denominado “factor de tributación”: los votos de todos los candidatos a intendente de un mismo frente se suman y benefician al más votado, lo que puede derivar en que no gane quien obtuvo más adhesiones individuales, sino quien acumuló más dentro de la alianza.

Las declaraciones de Rueda generaron resistencias en sectores de Actuar, de la UCR y también dentro del oficialismo, aunque fuentes cercanas al Gobierno reconocen que el tema ya forma parte de la agenda de discusión.

Es allí donde aparece con más fuerza la alternativa de las colectoras. Un antecedente se dio en la elección presidencial de 2015, cuando el frente Compromiso por San Juan, liderado por Roberto Basualdo, adhirió a la alianza nacional UNA —que llevaba a Sergio Massa y José Manuel De la Sota en las PASO— y, al mismo tiempo, presentó como opción presidencial a Alberto Rodríguez Saá por Compromiso Federal. De ese modo, distintos espacios “colectaban” votos para figuras nacionales, una estrategia habilitada en aquel momento.

El sistema de colectoras nació formalmente con un decreto reglamentario de Cristina Fernández de Kirchner para las PASO de 2011, aunque luego fue prohibido en 2019 por un decreto del expresidente Mauricio Macri.

La evaluación actual apunta a una eventual aplicación provincial, focalizada en la categoría de gobernador. A diferencia del SIPAD/Lemas, los votos de los candidatos a intendente de una misma coalición no se sumarían entre sí, sino que cada uno competiría de manera individual, aunque todos podrían adherir al mismo candidato a la Gobernación.

Uno de los principales obstáculos técnicos es la posible implementación de la Boleta Única Papel, una de las apuestas del orreguismo. Según explicaron fuentes oficiales, este sistema exige un límite en la cantidad de candidatos, ya que un número excesivo convertiría a la boleta en un documento de grandes dimensiones y difícil de utilizar para el electorado.

Por ahora, el debate sigue abierto. Algunas voces se preguntan si un frente permitiría que solo algunos socios presenten candidatos en los departamentos, o si se habilitaría —como ocurrió a nivel nacional— que otras alianzas o partidos adhieran al candidato a gobernador. En teoría, el sistema favorecería al postulante provincial al captar votos de distintas expresiones políticas, aunque otras miradas advierten que podría provocar una fragmentación “hacia abajo” que termine beneficiando a rivales más consolidados en el plano local.

Incluso se analiza si el esquema podría extenderse a las listas de concejales para reforzar a los intendentes, aunque esa opción complejizaría aún más el diseño de la Boleta Única Papel. Por ahora, la discusión recién comienza y promete convertirse en uno de los ejes centrales de la agenda política sanjuanina rumbo a 2027.

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