Una joven de 18 años fue sometida a una Interrupción Legal del Embarazo (ILE) en el Hospital Rawson, luego de que se confirmara que la gestación era consecuencia de un presunto abuso sexual cometido por un familiar, quien ya se encuentra detenido.
El caso se conoció cuando la víctima comenzó a presentar síntomas que inicialmente fueron asociados a un cuadro de gastritis. Sin embargo, ante la persistencia de los malestares, una ecografía realizada en el centro de salud reveló el embarazo. Fue en ese contexto que la joven denunció haber sido abusada.
La presentación judicial se formalizó el jueves ante la Unidad Fiscal de Investigación CAVIG, lo que activó de inmediato el protocolo de asistencia a la víctima y la intervención del Ministerio Público Fiscal. La investigación es llevada adelante por el fiscal Mario Panetta junto a la ayudante fiscal Verónica Recio.
Dado que el embarazo fue producto de una violación, se aplicó el procedimiento de ILE, contemplado por la Ley 27.610 y el Código Penal argentino. La joven permaneció internada durante la práctica, mientras que en paralelo se intensificó la búsqueda del sospechoso, en medio de un fuerte reclamo de justicia por parte del entorno familiar.
En la audiencia de formalización, el juez de Garantías Javier Figuerola dispuso dos meses de prisión preventiva para el imputado y fijó un plazo de ocho meses para la Investigación Penal Preparatoria. El acusado fue trasladado al Servicio Penitenciario de Chimbas y está imputado por abuso sexual con acceso carnal, un delito que contempla penas severas.
En tanto, el Complejo Forense inició peritajes clave para la causa, entre ellos estudios de ADN que buscarán determinar la filiación entre la víctima, el feto y el imputado. Los resultados se esperan en las próximas semanas y serán determinantes para el avance del proceso judicial.
El caso generó conmoción en la comunidad de Alto de Sierra, que sigue de cerca el desarrollo de la investigación.
Op: Juan Llarena
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