Nuevo golpe al bolsillo: la carne subió hasta $5.000 en San Juan en menos de un mes

Carniceros advierten que las ventas cayeron drásticamente y que podría haber otro aumento antes de Navidad. El cerdo, la alternativa que más crece.

El precio de la carne en San Juan volvió a escalar con fuerza y dejó en evidencia un escenario de inestabilidad que afecta tanto a consumidores como a comerciantes. En menos de un mes, distintos cortes registraron aumentos que van desde $3.500 hasta $5.000 por kilo, una suba que se intensificó en la previa de las Fiestas y que impacta directamente en la demanda.

Aumentos inesperados y consumidores más cautelosos

Pablo, carnicero con más de una década de experiencia, confirmó que el incremento “estaba dentro de lo previsto”, pero admitió que la magnitud sorprendió: “En cuestión de días, algunos cortes subieron entre $1.500 y $2.000”, relató. Ese movimiento brusco provocó un cambio inmediato en el comportamiento de los clientes: “Hoy la gente pregunta primero el precio y recién después la calidad. Se nota que vienen ajustados”.

Según explicó, muchos compradores optan por alternativas más económicas como carne picada, huesos, osobuco o cortes de segunda. Otros, directamente, reducen la cantidad. “La venta se frenó y muchos se llevan menos de lo que venían a buscar”, sostuvo.

Saúl, encargado de otra carnicería de la capital, describió una situación similar. “Desde la última semana de noviembre tuvimos aumentos de al menos $3.500 en varios productos”, indicó. La sorpresa entre los clientes fue inmediata: “Muchos preguntan si los precios pueden bajar o si habrá promociones, pero el mercado está tan inestable que es difícil prometer algo”. Según observó, el consumo viene cayendo “un poco más cada semana”.

El asado, cada vez más lejos del menú habitual

Los cortes para asado tampoco escaparon a la escalada. La punta de espalda ronda los $20.000 por kilo, mientras que los cortes para milanesas o bifes se ubican entre $18.000 y $19.000. Para numerosas familias, la compra habitual de un kilo y medio se volvió un gasto difícil de sostener.

Pablo señaló que muchos clientes comentaron que están “postergando los asados” y reservándolos solo para ocasiones especiales. Además, advirtió que los proveedores anticiparon otro posible aumento antes del 24 de diciembre, lo que volvería aún más complejo el escenario festivo.

El cerdo, la alternativa que gana terreno

En medio de las subas, la carne de cerdo se consolidó como la opción más estable. Ambos comerciantes coincidieron en que no registró aumentos recientes y que, por lo tanto, la demanda creció notablemente. Cortes como costilla o bondiola rondan los $7.500, muy por debajo de los valores de la carne vacuna.

“Hay clientes que entran directamente preguntando por cerdo, algo que antes no pasaba”, comentó Saúl. Incluso personas que no solían consumirlo ahora lo consideran una opción accesible para las Fiestas. “La diferencia de precio es grande y eso se nota en la decisión de compra”, añadió.

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