Las provincias acumulan pérdidas millonarias por la caída de recursos nacionales: San Juan dejó de recibir $700 mil millones

La disminución de la coparticipación y el fuerte recorte de transferencias discrecionales generaron un rojo acumulado de $15,3 billones en las provincias desde 2024. El impacto alcanza a todo el país y golpea la capacidad de los distritos para sostener servicios, obras y políticas sociales.


La caída de la recaudación nacional y el retroceso de las transferencias del Gobierno central provocaron un fuerte deterioro en las finanzas de las provincias argentinas. Según un relevamiento reciente, los distritos acumulan una pérdida total de $15,3 billones —medidos a precios de febrero de 2026— respecto a los ingresos que recibían en 2023. En ese escenario, San Juan dejó de percibir alrededor de $700 mil millones durante el mismo período.

El descenso de los recursos se explica por dos factores principales: la reducción de los fondos coparticipables, vinculados a la recaudación de impuestos nacionales, y la caída de las transferencias no automáticas que la Nación envía de manera discrecional a las jurisdicciones. La combinación de ambas variables impactó de lleno en las cuentas públicas provinciales.

El informe indica que las pérdidas alcanzan a las 23 provincias, aunque con diferentes magnitudes. En términos absolutos, la provincia de Buenos Aires aparece como la más afectada, con una merma acumulada de $10,9 billones entre 2024, 2025 y los primeros meses de 2026. Detrás se ubican Santa Fe, con una caída de $2,2 billones, y Córdoba, con $1,9 billones.

También registran pérdidas superiores al billón de pesos Chaco, Entre Ríos, Santiago del Estero y Tucumán. En un segundo grupo se encuentran provincias como La Rioja, Formosa, Mendoza, Misiones y Corrientes, con recortes cercanos o superiores a los $800 mil millones.

En contraste, el relevamiento señala una excepción: la Ciudad de Buenos Aires, que presenta un resultado favorable de más de $1 billón. Este saldo positivo se explica principalmente por transferencias vinculadas al cumplimiento de fallos judiciales relacionados con la disputa por los fondos de coparticipación.

El informe también advierte que la merma de recursos se produce en un contexto económico complejo. La recaudación tributaria registró una caída real del 9,8% interanual en febrero, ubicándose como el segundo peor resultado para ese mes en los últimos quince años.

Entre los tributos que mostraron retrocesos más pronunciados se encuentran los vinculados al comercio exterior. Los derechos de exportación cayeron 39,7%, los de importación 26,7%, mientras que el IVA aduanero y el impuesto a las ganancias vinculados a operaciones externas registraron descensos aún mayores.

A su vez, los ingresos de la seguridad social también mostraron una baja del 5,1%, en línea con el deterioro del empleo formal. Otros impuestos asociados al nivel de actividad económica, como el IVA interno y el impuesto a los créditos y débitos bancarios, también registraron caídas.

Este escenario de menores recursos se traslada directamente a las administraciones provinciales, que enfrentan mayores dificultades para sostener servicios públicos, inversiones en infraestructura y programas sociales. A la par, el deterioro del poder adquisitivo de los hogares y la caída del consumo profundizan las tensiones en las economías regionales.

Rivero. C

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