La Argentina se sumó a un acuerdo liderado por EE.UU. para impulsar el uso de la inteligencia artificial en la ciencia

El Gobierno adhirió junto con otros 16 países a una declaración que busca ampliar el acceso de investigadores a datos, capacidad de cómputo y nuevas formas de financiamiento. La decisión se alinea con la estrategia de Javier Milei para posicionar al país como destino de inversiones tecnológicas.

La Argentina se sumó este domingo a una iniciativa internacional encabezada por Estados Unidos que propone acelerar la investigación científica mediante sistemas avanzados de inteligencia artificial y revisar, al mismo tiempo, los mecanismos con los que se financian los proyectos.

La adhesión se formalizó durante la 23ª reunión anual del Foro de Ciencia y Tecnología en la Sociedad, en Japón, donde 17 gobiernos respaldaron la denominada Visión de Kioto para una Edad de Oro de la Ciencia. Junto con Argentina y Estados Unidos participaron Bulgaria, Chile, Chipre, Alemania, Grecia, Indonesia, Italia, Japón, Kazajistán, Corea del Sur, Nueva Zelanda, Polonia, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Reino Unido.

Aunque la declaración no obliga a realizar aportes económicos ni fija inversiones, los países asumieron como objetivo facilitar a los científicos el uso de sistemas de inteligencia artificial, grandes volúmenes de información y mayor capacidad informática. Esa apertura pretende ir acompañada por mecanismos de financiamiento más flexibles, que combinen los programas tradicionales con fondos de ejecución rápida y premios para proyectos específicos.

El cambio en la forma de financiar la ciencia se enlaza con una mayor automatización de la investigación, ya que la iniciativa promueve el uso de inteligencia artificial para procesar información, desarrollar modelos de sistemas físicos y biológicos y avanzar hacia experimentos con una intervención cada vez mayor de esas herramientas.

“La forma en que realizamos descubrimientos científicos ha cambiado, y la Visión de Kioto reconoce ese cambio y es un llamado a la acción”, afirmó Michael Kratsios, director de la Oficina de Política Científica y Tecnológica de la Casa Blanca. El funcionario agregó que “la superinteligencia aplicada a la ciencia será la mayor fuerza de la historia para democratizar la investigación”.

La apuesta del Gobierno por las inversiones tecnológicas

Ese acercamiento a la agenda tecnológica de Estados Unidos se produce mientras el gobierno de Javier Milei intenta atraer proyectos de inteligencia artificial y centros de datos a la Argentina a partir de menor regulación, incentivos impositivos y disponibilidad energética.

El embajador de Javier Milei en Estados Unidos, Alec Oxenford, defendió la postura desregulacionista del Gobierno en medio del debate sobre la Inteligencia Artificial. (Foto: @alejandrito)
El embajador de Javier Milei en Estados Unidos, Alec Oxenford, defendió la postura desregulacionista del Gobierno en medio del debate sobre la Inteligencia Artificial. (Foto: @alejandrito)

El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, defendió esa orientación recientemente en París al advertir que una regulación preventiva demasiado amplia puede desalentar inversiones. La misma mirada atravesó la Argentina Week, donde el Gobierno buscó captar capitales para energía, minería, tecnología y economía del conocimiento.

La expansión de los centros de datos unió a su vez esa política tecnológica con la estrategia energética, porque esas instalaciones requieren grandes cantidades de electricidad. Por eso, la administración nacional viene presentando el potencial de Vaca Muerta y de otras regiones del país como una ventaja para captar proyectos vinculados con inteligencia artificial.

La incorporación a la iniciativa impulsada por Estados Unidos suma ahora una dimensión científica a esa estrategia, aunque por el momento la declaración no determina inversiones, desembolsos ni plazos obligatorios para la Argentina.

Fuente: TN

Rivero. C

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