Histórico avance médico: evoluciona favorablemente el bebé sanjuanino que recibió el primer stent bioabsorbible de Latinoamérica

El pequeño oriundo de Chimbas, de solo dos meses de vida, fue intervenido con éxito en el Hospital de Niños de Córdoba. La innovadora prótesis en su arteria aorta se disuelve de forma natural tras 12 meses, evitando futuras cirugías a medida que el niño crece.

La conmovedora historia del bebé sanjuanino de menos de dos meses de vida y 2,200 kilogramos de peso sumó un capítulo lleno de esperanza. Tras convertirse en el primer paciente en América Latina en recibir un stent cardíaco especial, se conocieron las primeras imágenes del pequeño durante su recuperación en el Hospital de Niños de Córdoba.

Las imágenes mostradas por el medio cordobés Telediario Digital exhiben al pequeño activo en su incubadora, bajo permanente monitoreo médico. Su evolución es sumamente favorable y los especialistas enfocan sus esfuerzos en que continúe ganando peso. Cabe destacar que el bebé ingresó al centro de salud con solo 1,500 kilogramos, por lo que debió atravesar un estricto proceso de estabilización y acondicionamiento previo a la cirugía.

Sus padres, Jonathan y Lucía, permanecen alojados en la residencia de la Fundación Ronald McDonald, contigua al hospital. En declaraciones difundidas por el Ministerio de Salud de Córdoba, expresaron su profundo agradecimiento: «En un proceso muy estresante para nosotros, nos sentimos constantemente acompañados por los médicos y los hospitales cordobeses. Estamos muy felices de que nuestro bebé se esté recuperando y de que pronto podamos volver a nuestro hogar».

Una tecnología revolucionaria para el crecimiento infantil

El dispositivo implantado en la arteria aorta del recién nacido es un stent modelo IBS™ Angel de 4 por 15 milímetros. Su característica diferencial respecto a los stents metálicos tradicionales radica en su capacidad de degradarse y disolverse de manera segura en un lapso aproximado de doce meses. Esta tecnología evita dejar una estructura rígida fija y permite que el vaso sanguíneo continúe su desarrollo natural conforme el niño crece, sin necesidad de someterlo a intervenciones quirúrgicas posteriores para retirarlo.

El jefe del Departamento de Cardiología del Hospital de Niños y líder del procedimiento, Alejandro Peirone, subrayó el hito de la intervención: «Este procedimiento se realizó por primera vez en Córdoba porque el hospital cuenta con la tecnología y la capacidad profesional de vanguardia necesarias para llevarlo adelante».

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