Guardias eternas y desgaste emocional: la vida de las enfermeras sanjuaninas
En el Día Internacional de la Enfermería, trabajadores de la salud relataron la presión, el esfuerzo y la vocación que atraviesan a diario en hospitales y centros sanitarios.
En el marco del Día Internacional de la Enfermería, profesionales de la salud de San Juan compartieron cómo viven una profesión marcada por la exigencia física y emocional. Cecilia Peña, jefa del sector 3 de Maternidad del Hospital Rawson, describió las largas guardias, la presión constante y la responsabilidad de acompañar a los pacientes en momentos críticos.
“Es estar 24-7 para el paciente, atentos no solo a sus necesidades físicas, sino también a brindar contención emocional. Muchas veces un paciente necesita que alguien lo escuche, lo calme o simplemente le explique lo que está pasando. Esa parte humana es fundamental en nuestro trabajo”, aseguró Peña.
La enfermera resaltó que actuar rápidamente ante situaciones complejas es uno de los mayores desafíos. “Cuando un paciente llega en estado crítico, uno tiene que reaccionar de inmediato. No hay tiempo para detenerse a pensar demasiado. Cada segundo cuenta y eso genera mucha presión”, explicó.
El desgaste emocional, agregó, es inevitable: “A veces no hace falta atravesar una situación extrema para terminar agotados. Los turnos rotativos, las noches y la carga laboral afectan muchísimo. Hay pacientes o familias que te quedan dando vueltas en la cabeza cuando llegás a tu casa. Uno intenta separarlo, pero no siempre puede.”
Vocación que supera el cansancio
Peña también señaló que muchos enfermeros deben sostener más de un empleo para llegar a fin de mes: “La realidad es que muchos compañeros tienen dos o tres trabajos. Algunos salen de una guardia y se van directamente a otra. La situación económica está complicada y los sueldos no acompañan, pero volvemos porque alguien tiene que estar ahí.”
Pese a la exigencia, la vocación sigue siendo el motor principal de la profesión. “Esto es entrega total. Nos perdemos cumpleaños, reuniones familiares y fechas importantes, pero seguimos porque amamos lo que hacemos. Si uno no siente vocación, es imposible sostener esta profesión durante tantos años”, afirmó.
El valor del trabajo en equipo
La enfermera destacó el apoyo entre colegas como un factor clave para enfrentar las guardias más difíciles: “Entre enfermeros nos entendemos mucho porque todos atravesamos el mismo cansancio, las mismas presiones y las mismas emociones. Sin trabajo en equipo no podríamos sacar adelante ninguna situación.”
Op: Juan Llarena
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