El caso del niño de 4 años que ingresó al hospital con golpes y restos de cocaína en su cuerpo sumó un avance fundamental. El menor declaró mediante el sistema de Cámara Gesell en una entrevista videograbada en la que participaron el juez de garantías Federico Rodríguez, fiscales de la UFI CAVIG y los abogados defensores del padre, quien actualmente cumple prisión preventiva.
Durante el procedimiento, el pequeño relató que se cayó y se golpeó fuertemente mientras jugaba con otros chicos, detallando que sintió mucho miedo y llegó a pensar que se estaba muriendo. Según las fuentes judiciales, el nene explicó que luego perdió el conocimiento y solo recordó que le ponían hielo en la cabeza, antes de despertar definitivamente en el hospital. Al ser consultado sobre posibles agresiones directas, negó que alguien lo hubiera golpeado.
La investigación comenzó el pasado 30 de abril, cuando el niño quedó a cargo de su progenitor en una vivienda del barrio Licciardi, en el departamento de Rawson. Al día siguiente, el hombre alertó a la madre del menor sobre un traslado de urgencia al Hospital de Pocito debido a vómitos y un traumatismo en la cabeza. Sin embargo, por la complejidad del cuadro, el paciente debió ser derivado al Hospital Rawson.
Fue en ese centro de salud donde los médicos detectaron una situación mucho más grave: los análisis toxicológicos dieron positivo para cocaína y el médico legista constató lesiones recientes en la cabeza y en un brazo. Tras encenderse las alarmas, un allanamiento en el domicilio del padre permitió el secuestro de un envoltorio con polvo blanco que ya está siendo analizado por los peritos.
Actualmente, el padre del menor (de 35 años) permanece imputado por el delito de lesiones agravadas por el vínculo. Si bien el relato del niño aporta elementos clave para la defensa, la fiscalía a cargo de Alberto Martínez y Virginia Pérez Lloveras advirtió que la causa sigue abierta y la situación procesal del detenido podría modificarse según los resultados de las próximas medidas de prueba.
Para los próximos días se esperan los resultados de estudios toxicológicos más complejos, tanto en el cuerpo del niño como en el de su padre. Con estas pericias, la Justicia intentará descifrar cómo entró la droga al organismo del menor y si existió negligencia criminal o suministro deliberado, mientras un Juzgado de Familia mantiene activas las medidas de protección para resguardar a la víctima.
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