Entre Nueva York y la Casa Rosada: internas libertarias, tensiones económicas y el tablero político rumbo a 2027

La gira de Javier Milei en Estados Unidos expuso fricciones dentro del oficialismo y dejó críticas del sector empresario. Mientras tanto, la economía muestra señales de alerta y en la oposición ya empiezan a pensar en la disputa presidencial.

La última semana política se movió entre dos escenarios distantes pero conectados: Nueva York y la Casa Rosada. La visita del presidente Javier Milei a Estados Unidos, pensada para atraer inversiones, terminó cruzada por internas dentro del oficialismo y por cuestionamientos del sector privado.

Durante su exposición en Manhattan, el mandatario volvió a cuestionar a empresarios industriales como Paolo Rocca y Javier Madanes Quintanilla. La intervención sorprendió a parte del auditorio, que esperaba definiciones sobre oportunidades de inversión y estabilidad económica.

En ese mismo evento también generó comentarios la exposición del jefe de Gabinete, Manuel Adorni, cuya intervención dejó desconcertados a algunos asistentes del ámbito empresarial.

Para varios hombres de negocios presentes, el viaje dejó la sensación de una oportunidad desaprovechada. Algunos sostienen que los anuncios de inversión que se mencionaron ya estaban en carpeta y podrían haberse presentado en Argentina.

A esto se sumó una polémica interna en el oficialismo por la presencia de Bettina Angeletti, esposa de Adorni, en la comitiva que viajó a Estados Unidos. La difusión de imágenes del viaje alimentó tensiones dentro de La Libertad Avanza, en un contexto donde conviven distintas corrientes de poder alrededor del Presidente.

La disputa entre sectores vinculados a Karina Milei y al asesor Santiago Caputo aparece como telón de fondo de varios episodios recientes. En ese marco, la designación de Juan Bautista Mahiques en el Ministerio de Justicia, tras la salida de Mariano Cúneo Libarona, también reavivó la pulseada interna.

Mientras tanto, empieza a ganar protagonismo otra figura dentro del oficialismo: Patricia Bullrich. La ministra viene acumulando peso político en el Congreso y en el entorno libertario ya la observan como una posible protagonista de la discusión electoral hacia 2027.

En paralelo, el frente económico muestra señales mixtas. La inflación de febrero se ubicó en 2,9%, un dato que el Gobierno esperaba más bajo y que mantiene la presión sobre los objetivos oficiales.

A la vez, el uso de la capacidad instalada en la industria se ubicó apenas por encima del 53%, uno de los niveles más bajos para un inicio de año desde la crisis de 2002. Desde distintos sectores industriales atribuyen el fenómeno a la caída del consumo interno y a la pérdida de competitividad.

Algunos economistas advierten incluso sobre el riesgo de una dinámica similar a la llamada “enfermedad holandesa”: una economía con fuerte ingreso de divisas por sectores como energía o minería, pero con dificultades para sostener la producción industrial.

En este contexto, el escenario político empieza a proyectarse hacia las elecciones de 2027. En el peronismo ya circulan encuestas que muestran un leve desgaste en la imagen del Presidente, aunque la evaluación de la gestión se mantiene relativamente estable.

La oposición, sin embargo, continúa fragmentada y sin una conducción clara. Mientras algunos dirigentes impulsan una estrategia de ampliación hacia sectores moderados, otros analizan la posibilidad de que surja una alternativa de derecha que divida el voto del oficialismo.

En ese tablero aparecen nombres diversos: desde Miguel Ángel Pichetto hasta Axel Kicillof, mientras que Sergio Massa se mantiene activo en conversaciones internas y podría reaparecer con mayor protagonismo en los próximos meses.

Con la economía aún en tensión y la política atravesada por internas, el clima de campaña hacia 2027 parece haber comenzado mucho antes de lo previsto.

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