Elecciones en Israel: la interna que complica a Benjamín Netanyahu

  • Netanyahu busca fortalecer su base dividida con la reelección en mente.

Netanyahu busca fortalecer su base dividida con la reelección en mente.

La división entre los partidos de derecha que respaldan a Benjamin Netanyahu se convirtió en uno de los principales desafíos del primer ministro israelí de cara a las elecciones del 27 de octubre. Aunque comparten buena parte de su orientación política, la competencia entre estas fuerzas podría fragmentar el voto y perjudicar las posibilidades de reelección del mandatario.

Por este motivo, Netanyahu pidió a sus aliados que formen bloques más grandes para evitar que los partidos pequeños queden fuera del Parlamento por no alcanzar el 3,25% de los votos, el mínimo necesario para obtener representación. “Cuando nos unimos, ganamos. Cuando nos dividimos, perderemos”, afirmó Netanyahu durante una entrevista local.

El sistema electoral israelí establece que los ciudadanos votan por partidos y que la Knéset está integrada por 120 miembros. Para formar gobierno, un bloque necesita reunir al menos 61 bancas, por lo que los acuerdos entre distintas fuerzas resultan fundamentales.

La reelección desafía a Netanyahu ante una base electoral cada vez más dividida.

La reelección desafía a Netanyahu ante una base electoral cada vez más dividida.

Netanyahu busca unir a la derecha antes de las elecciones

El principal problema para Netanyahu está dentro de su propio espacio político. Dos de sus aliados, Sionismo Religioso, liderado por Bezalel Smotrich, y Poder Judío, encabezado por Itamar Ben-Gvir, compitieron juntos en 2022, pero esta vez no lograron volver a unirse debido a sus diferencias.

Además, otras agrupaciones buscan captar a los mismos votantes conservadores, entre ellas partidos encabezados por antiguos integrantes del Likud y una lista liderada por un general retirado.

Si alguno de estos espacios no supera el umbral electoral, sus votos se perderían y podrían dificultar la formación de una mayoría favorable a Netanyahu. Por eso, el primer ministro insiste en la necesidad de unificar el voto de la derecha. Los partidos tienen hasta el 8 de septiembre para definir sus alianzas.

La elección también pondrá en juego la continuidad de Netanyahu tras casi 17 años de gobierno, atravesados por protestas internas, los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023 y las posteriores guerras en Gaza, Líbano e Irán.

Por:Morena Castro

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