El Penal de Chimbas ampliará su capacidad en 332 plazas y reorganizará a los internos según condena

El Servicio Penitenciario confirmó la incorporación de un sistema modular para 100 personas y proyecta un nuevo sector con 232 plazas. Buscan aliviar la sobrepoblación y mejorar el régimen de visitas.

El Servicio Penitenciario Provincial de San Juan avanza con un plan de ampliación en el Servicio Penitenciario de Chimbas que permitirá sumar 332 nuevas plazas y reorganizar a la población carcelaria según edad, tipo de condena y causa judicial.

Así lo confirmó su director, Carlos Suárez, quien explicó que ya se encuentra finalizado el sector 5, junto con un sistema modular con capacidad para aproximadamente 100 internos. Ese espacio estará destinado principalmente a personas con condenas cortas.

“El sistema modular va a tener una capacidad para 100 personas y queremos trabajar ese espacio para quienes cumplen penas breves”, señaló Suárez. Actualmente, entre 200 y 250 internos purgan condenas de entre 30 días y 12 meses, un segmento que el organismo busca reubicar para descomprimir la superpoblación.

Nuevo sector y licitación en marcha

El plan contempla además la construcción del sector 6, que aportará 232 plazas adicionales. La obra será licitada durante el primer semestre del año y permitirá avanzar en una clasificación más precisa de los internos.

“La idea es ordenar de acuerdo a edades, condenas y causas, para trabajar sobre la clasificación y categorización”, detalló el director.

Mejoras en el régimen de visitas

En paralelo, el Servicio Penitenciario proyecta nuevos salones de usos múltiples (SUM) destinados exclusivamente a las visitas. El objetivo es que los encuentros familiares se desarrollen en espacios diferenciados y adecuados, y no en los mismos pabellones donde se alojan los internos.

Según Suárez, los sectores más nuevos ya cuentan con esta modalidad, pero se busca extenderla a las áreas más antiguas del complejo.

Controles y seguridad

El funcionario también se refirió a los intentos de ingreso de elementos prohibidos, especialmente durante las visitas o al regreso de permisos. “Se trabaja con protocolos específicos y con el sistema de escáner de bolsos y personas, lo que permitió frustrar varias maniobras”, afirmó.

Los objetos que con mayor frecuencia se intentan introducir son teléfonos celulares y estupefacientes, casos en los que se da intervención a la Justicia y, de ser necesario, a la Policía de Drogas Ilegales.

Con estas obras, el Penal de Chimbas apunta a aliviar la presión sobre su capacidad actual y mejorar las condiciones de alojamiento y organización interna.

 

 

Op: Juan Llarena

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