El Gobierno se aferra a la “estabilidad” de la imagen de Milei y en CABA arrancan las recorridas con ministros
Los libertarios reconocen que el Presidente no repunta en las encuestas pero destacan que tampoco cae; en el entorno de la Secretaria General minimizan el impacto electoral de su imagen negativa y el oficialismo define un cronograma de caminatas porteñas sin el PRO, que arranca con Caputo
Con el prearmado ya iniciado —tanto en el oficialismo como en la oposición— de cara a las elecciones presidenciales de 2027, en La Libertad Avanza admiten que la imagen de Milei no repunta y reconocen que las perspectivas sobre Karina Milei, la otra gran figura nacional del espacio, son altamente negativas. Sin embargo, se aferran a la estabilidad de los números de opinión pública sobre el Presidente, comparan su gestión con otras que estaban peor paradas en igual período y relativizan el impacto que pueda tener en los comicios la figura de la hermana presidencial.
“Si se considera la magnitud del enorme ajuste que tuvo que hacer Javier, es un milagro la imagen que conserva”, dijo esta semana, en pleno fervor electoralista, un alto asesor nacional, que recordó que los porcentajes de Alberto Fernández y Mauricio Macri estaban en declive total a mediados de sus respectivas administraciones. En el oficialismo insisten en que, a diferencia de esos antecedentes, la imagen de Milei “es estable: no repunta, pero tampoco empeora”.

Los desdoblamientos son la gran preocupación del Gobierno, que teme que unos comicios sin tracción de las fuerzas locales perjudiquen las chances de Milei en la batalla nacional. Ya son diez las provincias que amenazan con separar sus fechas.
En el Gobierno descuentan que a Macri no le interesan demasiado el interior o el Congreso, lo que allanaría el trato. Creen que aceptará correrse a cambio de quedarse con la Ciudad y asegurar la reelección de los diputados que ponen en juego sus bancas en la ciudad o PBA, como Cristian Ritondo.
Tras la reunión con el PRO, algunos dirigentes se lamentaban fuerte por tener que plegarse otra vez a Karina Milei, de quien señalan tiene muy mala imagen, en especial entre los votantes del propio espacio. Los alfiles que responden a Santiago Caputo dicen lo mismo desde la propia Casa Rosada, aunque últimamente rige entre ambos sectores un pacto de no agresión. En el entorno karinista, en cambio, relativizan que ese factor pueda incidir en las chances de un segundo mandato del Presidente.
Karina Milei es, por lejos, la funcionaria con peor imagen del Gobierno y se ubica entre las peor rankeadas de todo el arco político. Sin embargo, en el oficialismo no existe un plan para mejorar la percepción ciudadana sobre la hermana del Presidente. Tampoco para que deje de incidir: la armadora busca salir de las sombras, subirse a los escenarios, aparecer en las fotos y recorrer el país en campaña. También empezó a tomar los micrófonos con creciente asiduidad.

Aunque en el PRO la señalan como un problema para la imagen del Gobierno —y para la propia, en caso de prosperar un acuerdo nacional—, en Balcarce 50 relativizan el grado de imagen negativa. “No nos consta”, aseguró un funcionario nacional, que argumentó que no la miden porque “no tiene previsto ser candidata”.
Otros sostienen que en la elección sólo importan el Presidente y la economía. Un argumento que circula puertas adentro es que Karina Milei no aparecerá en ninguna boleta. “No va a competir, no es su lugar ese”, responden en su círculo íntimo.
Las recorridas en CABA
Por lo pronto, los libertarios armaron un cronograma de recorridas en la Ciudad sin participación del PRO, que arrancará el martes en una heladería, con Pilar Ramírez y Luis Caputo, el funcionario nacional con mayor nivel de conocimiento y que, aseguran en su entorno, “mide muy bien” entre los porteños. “No quiere saber nada” con ser candidato, deslizan cerca del ministro, algo que avalan en todos los sectores del Gobierno.

Las caminatas continuarán con Karina, el miércoles, en una fábrica en el sur de la Ciudad. Y luego, en fechas y destinos aún no definidos, con la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, y con Diego Santilli, quien recibe guiños en la Casa Rosada para que compita en el distrito donde nació su carrera política, pero que no quiere que le mencionen siquiera una candidatura porteña: apunta de lleno a la Provincia, al punto de que algunos en el Gobierno lo describen como “encaprichado” con ese objetivo.
En caso de encaminarse el pacto violeta-amarillo, el candidato libertario que finalmente compita en la Ciudad debería hacerlo como vice. En el entorno de Santilli, después de que aceptara “desdibujarse” en el Congreso, consideran que ese rol sería insuficiente para él.
Mientras tanto, en Balcarce cuentan los días. Saben que cada semana sin acuerdo formal es una semana en la que el desdoblamiento gana terreno en más distritos. La foto de macristas y karinistas del jueves, insisten, fue apenas el primer paso de una negociación que recién empieza.
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