El BCRA admite que el crédito en pesos está rezagado, pero asegura que la mora llegó a su pico en el segundo trimestre
El presidente del BCRA, Vladimir Werning, señaló que los créditos en pesos esperan expandirse con cierto rezago tras alcanzar su pico de mora, mientras que la caída de la inversión en el primer trimestre sería solo temporal.
En su última presentación destinada a exponer sobre las fases del programa económico, el vicepresidente del Banco Central (BCRA), Vladimir Werning, explicó que, dentro de los puntos más que aún tienen que consolidarse, se encuentran los créditos en pesos: al respecto aseguró que la mora llegó al pico en el segundo trimestre y que espera que se expanda, pero con rezago. A su vez, entiende que la pobre performance de la inversión, que retrocedió en el primer trimestre, será “temporal”.
Relativo a los préstamos, Werning, aseguró que “el ciclo crediticio está en plena expansión en el segmento de dólares y, en paralelo, el mercado de capitales crece fuerte”. Sin embargo, reconoció que “el crédito en el segmento pesos se expandirá con un rezago” porque “la mora bancaria tocó pico en segundo trimestre desde 2026”. Sobre lo que vendrá, aseguró que el nuevo ciclo crediticio resultará “más selectivo, saludable y sostenible” porque “se basará en los aprendizajes de deudores y acreedores” con una “oferta racional”.
Al respecto, cabe resaltar que, según la última información de la Central de Deudores del Banco Central (BCRA), en abril las deudas con atraso de al menos 90 días, en las entidades financieras, se elevó desde el 11,5% al 12% en el cuarto mes del año para familias, del 3,1% al 3,3% para empresas, y del 7% al 7,3% al agregar todo el sector privado. También es relevante recordar que el 26,7% de la gente que tiene algún crédito en el sistema (con bancos, billeteras o cualquier otra entidad, financiera o no financiera) tiene un préstamo en situación irregular.
Dentro de las perspectivas macro, también se describió otro de los puntos débiles del plan: la inversión volvió a retroceder. “El impacto rezagado de la incertidumbre electoral en la inversión continuó en primer trimestre del 2026”, justificó y hacia adelante avizora que “el financiamiento en dólares (tanto bancario como en el mercado de capitales) y concesiones viales anticipan una recuperación”, a pesar de que todavía no se perciben mejoras. Para el BCRA, “la inversión pronto sumará otro impulso al crecimiento”.
En cuanto a la demanda agregada, el informe aseguró que “rotan las fuentes” y que desde el segundo trimestre 2024 no se observa ningún dato negativo. “El crecimiento económico refleja el aumento del consumo privado mientras las exportaciones continuaron liderando el ciclo”, se explicó. En cuanto a la disparidad de sectores, se dijo que “irá reduciéndose”.
Dólar, reservas, inflación y economía real
“El nivel general del IPC fue impactado por factores temporarios; la inflación ya empezó a moderarse en abril y mayo”, destacaron desde el BCRA y que, en el corto plazo, “los precios subirán o bajarán individualmente por cambios en la demanda y oferta específicos a cada mercado”. Durante el primer trimestre de 2026, adjudicó a “factores estacionales” la suba de la inflación, impulsada por los precios de carne, educación, y prendas de vestir, precios que moderaron en el segundo trimestre. “Más recientemente, el shock del precio de los combustibles impactó en la trayectoria del IPC”, agregó.
En materia cambiaria, se definió que “el régimen de flotación ha demostrado su virtud como amortiguador de shocks, tanto domésticos como externos”. Y resaltaron que “el tipo de cambio se mantiene cómodamente dentro de las bandas”, la compra de reservas internacionales en lo que va de 2026 supera los u$s11.000 millones y “la política macro permite converger a el escenario en el cual la moneda escasa en Argentina dejará de ser el dólar y pasará a ser el peso”. “A medida que avanza el año, es de esperar que la acumulación de reservas continúe alineándose al ritmo de la compra de dólar que lleva a adelante el BCRA”, se amplió.
En cuanto a la cuenta corriente en dólares se explicaron las “anclas” que la sostienen estructuralmente. La primera de ellas es el equilibrio fiscal, a diferencia de lo que ocurrió, por ejemplo, en 2017, cuando había un fuerte déficit de cuenta corriente y también un “rojo” fiscal. La segunda es la flexibilidad cambiaria, ya que “el mercado guía el Tipo de Cambio Nominal, permitiendo ajustar el Tipo de Cambio Real”, un elemento ausente, por ejemplo, en el programa 1991-2001. La tercera son los incentivos al crecimiento de exportaciones, como las rebajas impositivas (PAIS, DEX) para el agro. Y el último punto es el “ahorro doméstico/repatriación de dólares de residentes”.
Fuente: ÀMBITO
Por: G. Herrera


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