El Banco Central salió a frenar al dólar: vendió letras y contratos futuros para contener a la divisa
El organismo utilizó distintas herramientas para limitar el avance de la moneda. Se observó un cambio en la postura de los bancos y una mayor demanda minorista y, según operadores, la entidad decidió evitar todo atisbo de volatilidad.
En la mesa de operaciones de un banco líder señalaron que el fenómeno de suba del dólar no respondió a un cambio relevante en los flujos de importación y exportación. Lo que sí ocurrió, según explicaron, fue un giro en la estrategia de las entidades financieras: bancos que estaban posicionados para un dólar estable o en baja se volcaron a comprar divisas, en parte por un repunte de la demanda minorista coincidente con el pago de aguinaldos. Pasaron de estar “vendidos” a “comprados”. Esta modificación en el posicionamiento obligó a los bancos a abastecerse de dólares para responder a sus clientes, lo que contribuyó a reforzar la presión sobre el tipo de cambio.
Pero en ese mismo banco, los operadores aseguraron no haber detectado cambios estructurales en la dinámica de la demanda de divisas. Remarcaron que la cantidad de pesos en circulación no permite sostener un salto mayor en la demanda de dólares en el corto plazo. Bajo este diagnóstico, interpretaron que la estrategia oficial se encuadra en una flotación sucia, donde el BCRA no busca defender un nivel exacto para el dólar sino suavizar los movimientos bruscos. El objetivo de evitar sobresaltos cobra relevancia en el actual esquema desinflacionario, donde la autoridad monetaria procura mantener la estabilidad de precios y evitar que una suba abrupta del dólar impacte en la inflación.
Para Marini el BCRA recurre a dos instrumentos principales para influir sobre el mercado: la venta de futuros y la colocación de instrumentos dollar-linked. En el primer caso, el organismo vende contratos a un plazo determinado con un tipo de cambio preestablecido, que permiten a productores y empresas cubrirse ante eventuales subas, sin necesidad de comprar divisas en el momento. En paralelo, el Tesoro coloca instrumentos dolarizados que pueden ser adquiridos por inversores y ahorristas. El BCRA, además, dispone de estos títulos y los oferta en el mercado secundario, reforzando la oferta de cobertura.
Marini consideró que el Gobierno actúa con pragmatismo, priorizando la reducción de la volatilidad y no la defensa estricta de un valor particular para el dólar. “No creo que el Central esté defendiendo un número sino más bien tratando de acotar la volatilidad (y evitar el potencial traspaso a precios); el tipo de cambio subió más de 5% en el último mes, en parte por depreciación de otras monedas emergentes, pero también frente a la expectativa de un segundo semestre más desafiante en materia cambiaria y rendimientos en pesos muy bajos”, dijo.
Desde ABC Mercado de Cambios, Francisco Díaz Mayer explicó que el mercado spot mostró hoy una suba de entre 7 y 8 pesos, mientras los futuros se ubicaron levemente por debajo. El volumen operado en futuros alcanzó cifras superiores a los 1.000 millones de dólares, lo que evidenció una cobertura activa por parte de la autoridad monetaria. Díaz Mayer consideró que el Gobierno probablemente no esperaba estos niveles de dólar en esta época del año. “Por ahí lo esperábamos en un par de meses, con un ajuste no tan rápido. Me parece que puede venir un poco por ahí. Por ahí ellos estimaban que este número esté más en agosto, septiembre, y no ahora, y, bueno, empiezan a empiezan a poner un poquito el freno para que no se les desboque”, comentó.
Por su parte, Gustavo Quintana, de PR Corredores de Cambio, sostuvo que el BCRA utiliza herramientas para moderar los movimientos del dólar. “Si bien me parece que el deslizamiento le interesa, no creo que le agrade que la suba se espiralice, por esto pude intervenir para moderar los ajustes. Lo hacen todos los bancos centrales del mundo”, comentó.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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