El 48% de los trabajadores argentinos rechazó alguna oferta laboral porque requería presencialidad
Un relevamiento privado revela que el 70% de los expertos en recursos humanos detecta un regreso a la presencialidad, mientras los trabajadores priorizan el ahorro en traslados y la flexibilidad horaria
En sentido inverso, solo el 2% rechazó un puesto por ser completamente remoto, mientras que el 50% afirmó que nunca declinó una oportunidad por la modalidad de trabajo. Los datos corresponden al estudio 100% Presencialidad del portal de empleos Bumeran, del que participaron más de 3.000 personas entre trabajadores y expertos en recursos humanos.
Entre las personas consultadas, el 47% trabaja bajo una modalidad híbrida, el 33% de forma presencial y el 20% a distancia. La preferencia por un esquema combinado aumenta al plantear un escenario de elección: el 51% lo elegiría, frente al 41% que optaría por el trabajo remoto y solo el 8% que se inclinaría por la presencialidad plena.
El 47% trabaja bajo una modalidad híbrida, el 33% de forma presencial y el 20% a distancia
A la vez, el 64% dijo que rechazaría una oferta si no coincidiera con su modalidad ideal; dentro de ese grupo, la negativa a un empleo totalmente presencial llegó al 50%.
La mirada de los especialistas en recursos humanos muestra otro dato del relevamiento que se opone a la tendencia a trabajar desde el hogar. El 70% considera que en las organizaciones se produjo una vuelta a la presencialidad total y el 91% cree que la modalidad influye en la búsqueda de personal.
Las razones de quienes prefieren el trabajo remoto se concentran en el tiempo y el costo que implica ir a la oficina. Entre los trabajadores que eligen un formato a distancia o híbrido, el 83% mencionó el ahorro en traslados como principal beneficio.
El esquema híbrido creció 24 puntos porcentuales respecto a 2025 y se consolidó como la modalidad predominante (Barni)
El 77% destacó que esa alternativa facilita el equilibrio entre la vida personal y laboral, mientras que el 73% valoró el menor gasto en transporte, comidas, vestimenta y otros consumos asociados a la jornada presencial. Estos datos explican parte de la resistencia a las propuestas que exigen asistencia diaria.
Con igual proporción, los consultados asociaron ese formato con mayores posibilidades de aprendizaje y desarrollo profesional y con una mejora de la productividad. Además, el 39% valoró el acceso a herramientas y recursos de la empresa, la misma proporción que mencionó una mayor facilidad para separar el trabajo de la vida personal.
Para quienes optan por la modalidad híbrida, el informe agrupa sus respuestas con las de quienes prefieren el trabajo remoto. Además de los beneficios vinculados con los traslados y los gastos, el 63% destacó la posibilidad de ordenar mejor sus horarios.
El 39% de los consultados valoró el acceso a herramientas y recursos de la empresa, la misma proporción que mencionó una mayor facilidad para separar el trabajo de la vida personal
El 62% mencionó mayor comodidad y concentración en el hogar, y la posibilidad de desempeñarse desde distintos lugares. A su vez, el 54% vinculó estos formatos con una mejora del bienestar emocional y el 52% afirmó que permiten reducir distracciones y elevar la productividad.
El margen de participación en las decisiones sobre la modalidad de trabajo también aparece limitado. El 73% de las personas trabajadoras indicó que el esquema vigente fue definido exclusivamente por la organización, mientras que solo el 7% afirmó que se resolvió de manera conjunta.
En el resto de los casos, el 11% manifestó que cada equipo dentro de la empresa establece cómo trabaja y el 9% dijo que puede elegirlo de forma individual. En cuanto a las proyecciones, el 73% de los especialistas en recursos humanos considera que dentro de diez años el formato híbrido será el principal, frente al 18% que espera un modelo completamente remoto y el 9% que anticipa uno presencial.
Fuente: Infobae
OP: Sebastián Almada
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