Cuatro años de prisión para el penitenciario que montó un esquema fraudulento por $264 millones
Alejandro "Tati" Jofré reconoció su culpa en 53 casos de defraudación en un juicio abreviado. Seguirá detenido y será trasladado al Penal de Chimbas, mientras que su familia quedó desvinculada del caso y el dinero robado no fue recuperado.
El juez de Garantías Matías Parrón homologó un acuerdo de juicio abreviado entre la Fiscalía —representada por Guillermo Heredia y Gabriela Blanco— y la defensa, condenando al agente penitenciario Alejandro “Tati” Jofré a cuatro años de prisión efectiva por 53 hechos de defraudación por engaño. En la misma resolución se dictó el sobreseimiento de su padre, su hermana y su expareja, quienes habían sido imputados como posibles partícipes necesarios, al no acreditarse dolo ni participación deliberada en la maniobra.
El esquema fraudulento engañó principalmente a sus propios compañeros del Servicio Penitenciario de Chimbas. Jofré captaba fondos prometiendo rendimientos de entre el 30% y el 50% mediante supuestos negocios con insumos (harina, aceite, construcción), préstamos informales y servicios vinculados a la panadería de su padre o a un municipio. Para generar confianza y atraer más inversores —muchos de los cuales sacaron créditos o entregaron sus ahorros—, realizaba pagos iniciales de “ganancias” antes de cortar todo retorno o devolución del capital.
Detenido desde el 5 de septiembre de 2025, el penitenciario fue imputado bajo la figura del artículo 172 del Código Penal en concurso real. Cumplido el plazo de 10 días para que la sentencia quede firme, Jofré será trasladado desde la Comisaría Chimbas Sur al Servicio Penitenciario. La causa deja un perjuicio económico total que supera los $264 millones, monto que no fue devuelto a ninguna de las víctimas.
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