Chimbas: el “Loco Flaco” quiso robar un buffet de fútbol y terminó atascado entre las rejas

El delincuente intentó escapar de un contenedor con bebidas e infladores, pero quedó atrapado en un espacio de 20 centímetros y fue reducido por los vecinos.

Un intento de robo con ribetes insólitos tuvo lugar este lunes en un predio de canchas de fútbol ubicado sobre calle Necochea. José Javier Mereles, conocido en la zona como el “Loco Flaco”, terminó detenido tras quedar literalmente atrapado entre los hierros del depósito al que había ingresado para delinquir.

Una huida frustrada por el espacio

El hecho ocurrió en jurisdicción de la Comisaría 17ª. Según el informe policial, Mereles logró ingresar a un contenedor metálico utilizado para guardar mercadería del predio deportivo. Tras seleccionar el botín, intentó salir por una abertura reducida, de aproximadamente 27 por 36 centímetros.

Sin embargo, el cálculo le falló: el “Loco Flaco” quedó atascado entre las rejas sin poder salir por sus propios medios. La insólita escena fue advertida por personas que se encontraban en el lugar, quienes no dudaron en intervenir y retenerlo hasta que los efectivos del Comando Radioeléctrico Norte (Móvil Halcón H-11) llegaron al sitio.

Intentó robar en un predio deportivo, quedó atrapado y fue detenido

El botín recuperado

Al momento de la aprehensión, la policía procedió al secuestro de una variada cantidad de artículos que el sospechoso pretendía llevarse:

  • Bebidas: 12 botellas de gaseosa (Fanta, Coca Cola y Sprite) y 5 aguas saborizadas.

  • Bazar: 12 vasos de vidrio.

  • Equipamiento: 2 infladores de pelotas.

Todos estos elementos pudo sustraer el malviviente del interior del conetenedor del cual no pudo salir.

Intervención judicial

El caso quedó bajo la órbita del sistema de Flagrancia. La fiscal Virginia Branca y el ayudante fiscal Mariano Tejada dispusieron el inicio de una causa caratulada como Robo en grado de tentativa.

Mientras se completan las actuaciones legales, Mereles permanece a disposición de la Justicia. Lo que comenzó como un robo nocturno terminó siendo un dolor de cabeza —y de cuerpo— para el delincuente, cuya contextura física no fue suficiente para sortear el estrecho enrejado del contenedor.

Op: Juan Llarena

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