Carne al alza: ante precio internacional récord, una decisión de producción puede extender el impacto en la inflación
Los aumentos en carnes vienen explicando una parte relevante de la aceleración inflacionaria. Esto tiene su raíz en una combinación de factores internos y externos.

La carne subió más de 60% en el último año.
Las causas del salto en el precio de la carne
Lorenzo Sigaut Gravina, Director de Análisis Macroeconómico de Equilibra remarcó que el precio mayorista de la hacienda vacuna se disparó 37% en los últimos cuatro meses y explicó que esto respondió fundamentalmente al salto en los precios internacionales, aunque también influyeron las “perspectivas de apertura de mercados de exportación y el ciclo ganadero local”. Según datos del Banco Mundial, el precio en dólares del kilógramo de carne de res se elevó un 14,5% en el período en cuestión.
“De esta forma, en el segundo mes del año el precio relativo del kilo vivo (con respecto al nivel general del índice de precios mayoristas) se mantuvo en el nivel más elevado de los últimos quince años”, agregó la entidad.
Incentivos que pueden agregar más leña a la inflación en carnes
Por su parte, Sigaut Gravina señaló que “el productor ganadero local enfrenta un precio récord en dólares por su hacienda, incluso descontando la inflación de EEUU”. Por ende, agregó, “si los costos en moneda dura no se dispararon, es momento de aumentar la oferta lo que paradójicamente puede implicar retener vientres y tener menos oferta en el corto plazo”.
“Se abre la economía en carne, suben los precios. Los vientres son un bien de capital: si querés invertir, baja la oferta de esos vientres, y suben más los precios“, acotó sobre este tema el historiador económico Pablo Gerchunoff.
Problemas en la industria de la carne: mayores precios, menor consumo y cierre de frigoríficos
Los últimos datos de INDEC mostraron que, en promedio, la carne subió 63,6% en el último año. Los cortes que más aumentaron fueron el asado (+67,6%), el cuadril (+65,9%), la paleta (+65,7%), la nalga (+62,1%) y la carne picada común (+56,6%).
En este contexto, CICCRA resaltó que el consumo por habitante en Argentina se contrajo a 47,3 kilos anuales, un mínimo de 20 años, aunque vale acotar que hay una tendencia global a un mayor consumo de otras carnes, como el pollo y el cerdo. Al respecto, Sigaut Gravina remarcó que el poder de compra del kilo de asado del salario privado formal está en un piso histórico y destacó también el cierre y suspensión de trabajadores en frigoríficos, lo cual refleja que no todos los eslabones de la cadena están disfrutando de la ganancia por el boom de precios globales.


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