Caputo dio precisiones sobre el Súper RIGI: “Estamos hablando de una inversión que puede ser de USD 20 mil o USD 30 mil millones”
El ministro dio detalles en rueda de prensa sobre el nuevo esquema de incentivos, con foco en la industrialización y cambios impositivos.
El Gobierno nacional avanza en la presentación de un proyecto de ley para establecer un nuevo régimen de incentivos a grandes inversiones, conocido como Súper RIGI. La iniciativa, anticipada ayer por el presidente Javier Milei, fue eje central de la conferencia de prensa que este viernes ofreció el ministro de Economía, Luis Caputo. Allí, el funcionario brindó precisiones sobre el alcance y los objetivos del esquema, así como las diferencias clave respecto del régimen vigente.
Luis Caputo explicó que la idea del Súper RIGI surgió de la necesidad de generar mayores beneficios impositivos para promover una industrialización más profunda de los recursos del país. “Estoy pensando en la idea de un super RIGI que implique todavía más beneficios impositivos para lograr una mayor industrialización de lo que son nuestros recursos”, sostuvo el ministro. Según su análisis, el régimen está destinado a englobar “todos esos sectores o industrias que hoy no existen en Argentina”, con el propósito de atraer inversiones, fomentar empleo y aumentar exportaciones, pero también de incrementar la recaudación fiscal mediante la creación de nuevas actividades productivas.
El ministro subrayó que el nuevo esquema apunta a sectores que hoy no tienen desarrollo local, como la fabricación de baterías de litio, autos eléctricos, paneles solares, turbinas eólicas y la cadena de valor del uranio, entre otros. “Podría ser, por ejemplo, vamos a ser grandes productores de litio, baterías de litio, podría ser fábrica de autos eléctricos. Incluso las fábricas de autos eléctricos son consumidores, por ejemplo, tanto de baterías de litio como de laminado de cobre. Entonces, empieza a haber estas sinergias”, detalló. También mencionó la producción industrial a partir de la pesca y la elaboración de fertilizantes como rubros potenciales.
El Súper RIGI tendrá diferencias notables respecto al régimen vigente. Caputo remarcó que la tasa del impuesto a las ganancias para las empresas incluidas en el nuevo esquema será del quince por ciento, en contraste con el veinticinco por ciento que contempla el RIGI actual. Además, describió un proceso de amortización acelerada, que permitirá deducir el sesenta por ciento de la inversión en el primer año, el veinte por ciento en el segundo y el veinte por ciento restante en el tercer año. El objetivo de estas condiciones es aumentar la competitividad de la Argentina frente a otros países que ya ofrecen incentivos similares a grandes conglomerados internacionales.
Otro punto destacado por el ministro fue la exención de aranceles a la importación para todo lo vinculado a la producción de bienes incluidos en el régimen. “Hoy en el RIGI estas excepciones básicamente son para los bienes de capital, pero hay algunos bienes de capital que tienen diferente nomenclatura. Entonces, a veces hay alguna zona gris que tenemos que debatir”, explicó. El Súper RIGI, en cambio, apunta a una mayor amplitud, eliminando esos márgenes de interpretación y facilitando el ingreso de insumos necesarios para la producción.

El nuevo esquema también contempla la eliminación total de aranceles de exportación para los productos comprendidos. Además, las provincias que adhieran no podrán cobrar ingresos brutos por encima del 0,5 por ciento. Caputo agregó: “También va a ser que no se puedan cobrar tasas municipales como se quiere hacer ahora en relación a las ventas, lo que termina siendo más bien un impuesto que una contraprestación”.
El monto mínimo de inversión para acceder a los beneficios del Súper RIGI todavía no está definido, aunque el ministro aclaró que la cifra se fijará antes del envío del proyecto al Congreso. “Todavía no lo hemos terminado de definir. Pero esto estaría yendo al Congreso la próxima semana, así que lo vamos a definir probablemente durante el fin de semana”, indicó.
Durante la conferencia de prensa, Luis Caputo enfatizó el carácter federal y de largo plazo del régimen. “Este es un esquema que no apunta al corto plazo, es un esquema del que se van a beneficiar todos los próximos gobiernos. Es un esquema que viene a transformar la matriz productiva argentina, incentivando la industrialización de nuestros recursos naturales”. El funcionario sostuvo que la medida tiene potencial para consolidar el proceso de crecimiento económico y generar nuevas exportaciones, además de contribuir a la baja de impuestos en el futuro.
Respecto al impacto esperado, Caputo fue explícito al señalar la magnitud de las inversiones que el Gobierno busca captar. “Estamos hablando de una inversión que pueden ser veinte mil, treinta mil millones de dólares”. De acuerdo con la visión oficial, estas inversiones pueden instalar a la Argentina “al tope de la lista a la hora de decidir para estas empresas en dónde finalmente invertir”.
El funcionario recalcó que el régimen no se limitará a sectores como minería o hidrocarburos. “Vale recalcar que no refiere solo a minería o hidrocarburos, como dije, puede ser agro, pesca, forestación. Son todas esas industrias que hoy no están en Argentina”. Además, anticipó que la implementación del esquema generará “una gran cantidad de empleo para todos los próximos años” y que “va a consolidar nuestro proceso de crecimiento en el mediano y largo plazo, va a generar muchas más exportaciones y una mayor recaudación, que nos va a permitir a nosotros continuar con el proceso de baja de impuestos para toda la economía, para todos los argentinos, para que podamos tener cada vez más una economía más competitiva y la gente se pueda beneficiar”.

En la ronda de preguntas, Caputo agregó que “la idea de hacer un Súper RIGI es porque muchas de estas industrias tienen márgenes muy, muy bajos y nosotros competimos con países que nos llevan muchas décadas de ventaja en términos de instituciones y composición impositiva”. Recalcó que el nuevo régimen busca “algo federal y que genere mucho más empleo, exportaciones, recaudación y demás”.
El texto final del proyecto se encuentra en etapa de definición y el Gobierno prevé enviarlo al Congreso en los próximos días. La expectativa oficial gira en torno a que el Súper RIGI funcione como un incentivo decisivo para la radicación de industrias actualmente ausentes en el país y para transformar la estructura productiva nacional.
El análisis de un especialista
El tributarista Sebastián Domínguez, CEO de SDC Asesores Tributarios, analizó los anuncios oficiales sobre el Súper RIGI y destacó que se trata de “un nuevo régimen de incentivo a la inversión con mayores beneficios fiscales que el RIGI original, destinado exclusivamente a sectores e industrias que hoy prácticamente no existen en la Argentina”. Según Domínguez, la lógica del proyecto se basa en que “el RIGI funcionó para atraer grandes inversiones en sectores ya existentes como hidrocarburos y minería, pero los márgenes de rentabilidad de ciertas industrias emergentes —refinamiento de cobre, baterías de litio, data centers, paneles solares, fertilizantes, forestación, cadena del uranio, entre otras— no resultaban suficientemente atractivos bajo ese esquema. El Súper RIGI apunta a resolver esa brecha”.
Domínguez remarcó las diferencias concretas anunciadas por el ministro: “Reducción del Impuesto a las Ganancias: la tasa baja del 25% al 15%. Es una reducción significativa que mejora directamente la ecuación de rentabilidad de los proyectos”. También subrayó la importancia de la “amortización acelerada: el esquema es más beneficioso que en el RIGI. Además de reducir la vida útil al 60%, se permitirá amortizar el 60% en el primer año, 20% en el segundo y 20% en el tercero. Esto permite recuperar la inversión a efectos fiscales en un plazo muy corto, mejorando el flujo de fondos en los años iniciales del proyecto”.
Sobre los incentivos fiscales para la producción y exportación, Domínguez indicó: “Arancel 0% a importaciones: exención de aranceles sobre todo lo vinculado a la producción, sin las zonas grises que hoy genera la diferente nomenclatura arancelaria de ciertos bienes de capital en el RIGI vigente. Arancel 0% a exportaciones: sin retenciones sobre los productos generados bajo este régimen”.
Un punto muy relevante, según el especialista, tiene que ver con los límites al cobro de Ingresos Brutos por parte de las provincias y las tasas municipales. “El Súper RIGI establecerá que las provincias que adhieran no podrán aplicar Ingresos Brutos a una alícuota superior al 0,5% sobre las actividades comprendidas en el régimen. Y, en igual sentido, que los Municipios no podrán cobrar tasas calculadas sobre las ventas —práctica habitual que, en los hechos, convierte a esas tasas en un impuesto adicional a los ingresos”. Según Domínguez, “estas medidas buscan resolver un problema estructural para las inversiones de largo plazo en la Argentina”, comentó Domínguez.
Fuente: INFOBAE
Por: G. Herrera
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