Axel Kicillof mantuvo encuentros con Lula da Silva y Pedro Sánchez en la cumbre de progresistas en España
El gobernador bonaerense disertó del encuentro en Barcelona, en donde insistió que "la solución ante las políticas debe ser internacional. Acá la estamos construyendo".
La proyección internacional de Axel Kicillof
En los pasillos de la cumbre, dirigentes, inversores y periodistas internacionales tratan a Kicillof como el presidenciable opositor con mayor proyección. “Allá nadie duda de que el candidato opositor a Milei es Axel”, dijo una fuente con acceso directo a los encuentros. Lo que se destaca con insistencia es el contraste institucional: el gobernador llegó a España con una agenda oficial, se reunió con el alcalde de Barcelona, con la vicepresidenta y el presidente español, con líderes mundiales e inversores -y fue invitado a la cena de gala por Sánchez- en oposición a la modalidad de viaje de Milei, que suele limitarse a recibir premios de organismos sin agenda de Estado.
En los encuentros con empresarios e inversores -entre los que hubo representantes del sector alimenticio, financiero y energético-, la pregunta recurrente fue cómo Kicillof evalúa la gestión de Milei y si el programa económico es sostenible. El gobernador fue directo: no ve riesgo financiero inmediato porque Trump sostiene a Milei, pero advirtió que el problema es estructural: “El plan de falso superávit a costa de destruir empleo, consumo, salarios, jubilaciones, ciencia y educación hace que el superávit sea un relato”, les contestó.
Ante los representantes del sector financiero que destacaban el orden fiscal de la administración libertaria, Kicillof replicó que el Estado nacional le debe a la provincia que administra 22 billones de pesos y que destruyó el tejido productivo. “Eso no es orden”, les dijo. Varios empresarios -sobre todo del sector alimenticio- mostraron interés en trabajar con el RIGI bonaerense.
En todos los encuentros, el gobernador también dejó un mensaje de realismo político hacia adentro: si al peronismo le toca gobernar, la dependencia financiera con Estados Unidos será muy alta y será difícil desatarla. “Vamos a necesitar acompañamiento porque no vamos a poder cortar el lazo porque no vamos a tener los recursos para pagar y cancelar todo”, les explicó a los líderes con quienes se reunió.

Los comentarios están cerrados.