Alerta por el empleo industrial: un informe de la UBA advierte la pérdida de 100 mil puestos en dos años

Un estudio de la Facultad de Ciencias Económicas señala una fuerte caída en la actividad manufacturera, menor participación del sector en el PBI y altos niveles de capacidad ociosa en las fábricas.


Un informe elaborado por la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) encendió las alarmas sobre la situación de la industria argentina. Según el estudio, en los últimos dos años se perdieron cerca de 100.000 puestos de trabajo en el sector, lo que equivale a un promedio de unos 160 empleos menos por día.

El trabajo advierte que la actividad industrial muestra “síntomas alarmantes”, reflejados en la caída de la producción, la pérdida de empleo y una menor incidencia dentro de la economía nacional.

De acuerdo con los datos analizados, entre el tercer trimestre de 2023 y el mismo período de 2025 la economía argentina creció apenas 1,3%, mientras que la industria registró una caída del 8,3%, lo que evidencia el deterioro del sector manufacturero en relación con el resto de la actividad económica.

Otro de los puntos que destaca el informe es la reducción del peso de la industria en el Producto Bruto Interno (PBI). La participación del sector pasó del 16,5% en 2023 al 13,7% en 2025, un nivel que, según los investigadores, se asemeja al que tenía el país antes de la Segunda Guerra Mundial.

Además, el documento remarca el aumento de la capacidad ociosa en las fábricas. Durante 2024 y 2025, el uso promedio de la capacidad instalada se mantuvo por debajo del 60%, un indicador que refleja la baja actividad y la debilidad de la demanda.

En ese contexto, los especialistas sostienen que la industria atraviesa un proceso de desindustrialización. Según el estudio, 22 de los 24 sectores industriales registraron caídas, con retrocesos especialmente marcados en ramas como la metalurgia, el calzado y actividades vinculadas a la construcción.

Los autores del informe advierten que esta tendencia tiene consecuencias directas sobre el empleo y la estructura productiva del país, ya que la industria es uno de los sectores con mayor capacidad para generar trabajo formal y aportar valor agregado a la economía.

Rivero. C

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