Uno de cada tres puestos de trabajo que se pierden en la industria pertenecen al sector textil

Con caídas de dos dígitos en su actividad, la crisis del sector textil se profundiza, sin signos de recuperación en el corto plazo. El retroceso en la producción ya está impactando en el nivel de empleo: uno de cada 3 puestos industriales perdidos en febrero corresponde al rubro.

Según destacó un informe de la Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA), la actividad de la industria textil registró una caída interanual de 23,3% en marzo y acumuló una contracción de 27,1% durante el primer trimestre del año.

Esto contrasta con el repunte de la industria manufacturera en general, que mostró un crecimiento de 5% interanual y una caída acumulada de 2,3%.

El deterioro en la cadena productiva industrial se refleja en el empleo: según datos de la Secretaría de Trabajo, durante febrero la industria manufacturera perdió 2.978 puestos de trabajo registrados. De ese total, 928 correspondieron a los sectores textil, confección, cuero y calzado. Desde diciembre de 2023, el sector acumula más de 22.000 puestos de trabajo perdidos.

Diagrama de barras vertical en tono turquesa sobre fondo blanco, que muestra la evolución del empleo en un sector específico con una tendencia decrecienteEl deterioro en la cadena productiva industrial se refleja en el empleo (FITA)

Por otra parte, las fábricas textiles operaron al 40% de su capacidad instalada, prácticamente sin cambios respecto del mes anterior y por debajo del nivel registrado un año atrás. Mientras tanto, el promedio de la industria alcanzó el 59%.

Dentro de la cadena textil, “Tejidos y acabados de productos textiles” fue el segmento más golpeado, con una contracción acumulada del 38,6% durante el primer trimestre de 2026, la mayor caída entre todas las actividades del sector.

“Los datos reflejan que la recuperación del sector textil todavía no se consolida y que el contexto se vuelve cada vez más complejo. La producción continúa en retroceso, el empleo sigue cayendo mes a mes y las empresas operan a niveles de utilización de la capacidad instalada históricamente bajos”, señaló Celina Pena, Gerenta General de FITA.

En la misma línea, desde la Fundación Pro Tejer aseguraron: “Las ventas continúan débiles y no logran recomponer el nivel de actividad. Un dato que refleja esta situación fue el desempeño del Hot Sale de mayo, cuyas ventas registraron una caída cercana al -10% interanual en términos reales”.

Durante febrero la industria manufacturera perdió 2.978 puestos de trabajo registrados. EFE/Woo He/Archivo
Durante febrero la industria manufacturera perdió 2.978 puestos de trabajo registrados. EFE/Woo He/Archivo

La entidad señaló que la debilidad del mercado interno se agrava ante una sobreoferta de productos en distintos canales de venta. Este contexto responde, en gran medida, al aumento de mercadería importada, consecuencia de políticas de apertura y desregulación comercial, junto con la reducción de impuestos y otros costos asociados.

Debido a la baja demanda, los precios del sector registran subas muy inferiores al promedio general. En abril, el índice de precios al consumidor de prendas de vestir y calzado mostró un aumento interanual del 12,7%, lo que ubica a esta categoría como la de menor incremento anual frente a una inflación general del 32,4%. Desde diciembre de 2023, los precios del rubro acumulan un alza del 125,4%, casi la mitad de la variación registrada en el nivel general de precios, que se ubicó en 221,6%.

Pro Tejer advirtió que el sector enfrenta dificultades para trasladar a los precios el incremento de los costos en dólares, en un contexto de consumo deprimido y una competencia importada agresiva. En muchos casos, se observa venta por debajo de los costos para mantener liquidez y reducir inventarios acumulados.

“La continuidad de esta dinámica no solo compromete la coyuntura. Cuando las máquinas permanecen apagadas durante demasiado tiempo, se destruyen capacidades productivas, empleo calificado, inversión acumulada y entramados empresariales que luego demandan años para reconstruirse”, manifestó la entidad.

El empresario y presidente de la Fundación Pro Tejer, Luciano Galfione, había advertido en Infobae en Vivo que la crisis en el sector textil se profundizó hasta el punto de que no se comercializan ni los productos fabricados localmente ni los que se compran en el exterior, beneficiados por la baja de aranceles.

En ese marco, alertó advirtió sobre el impacto social de la crisis: “Con esos números es imposible que el sector funcione, que funcione la economía argentina. Estamos en una encerrona y en un círculo vicioso que lo único que va a lograr es más desempleo, más pobreza y peor bienestar para la sociedad argentina”.

Fuente: Infobae

Rivero. C

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