El Senado dio luz verde a un régimen de inversiones que podría impulsar a los proveedores mineros de San Juan

La iniciativa, que obtuvo media sanción con 60 votos a favor, contempla beneficios fiscales para inversiones desde los 12 millones de dólares. En San Juan, la medida podría representar una oportunidad para fortalecer la industria local y preparar a las empresas proveedoras ante el desarrollo de los grandes proyectos de cobre y oro.

El Senado de la Nación aprobó el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR), una iniciativa que busca promover inversiones productivas de mediana escala mediante beneficios impositivos. El proyecto obtuvo 60 votos afirmativos y dos negativos, y ahora deberá avanzar en la Cámara de Diputados para convertirse en ley.

La propuesta genera expectativas en las provincias con fuerte actividad minera, especialmente en San Juan, donde el desarrollo de grandes proyectos de cobre podría incrementar considerablemente la demanda de bienes, equipamiento y servicios industriales durante los próximos años.

El nuevo régimen apunta a cubrir el espacio existente entre las inversiones medianas y los grandes emprendimientos comprendidos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), ofreciendo herramientas para que las empresas puedan ampliar su capacidad productiva y competir por contratos vinculados a la minería.

Entre los principales beneficios previstos se encuentran la amortización acelerada de inversiones en el Impuesto a las Ganancias, la devolución anticipada de créditos fiscales del IVA y la estabilidad tributaria durante 30 años para los incentivos reconocidos.

Para acceder al régimen, las inversiones deberán alcanzar un monto mínimo general de 12 millones de dólares, una cifra que posiciona como potenciales beneficiarias directas a empresas industriales con capacidad financiera para desarrollar proyectos de expansión y modernización.

En San Juan, la iniciativa podría favorecer especialmente a industrias dedicadas a la fabricación de estructuras metálicas, componentes electromecánicos, sistemas de bombeo, maquinaria y equipamiento necesario para la construcción y operación de emprendimientos mineros.

Uno de los principales desafíos para los proveedores locales es alcanzar los estándares técnicos, de calidad y seguridad que exigen las compañías internacionales. Para conseguirlo, muchas empresas necesitan incorporar tecnología, ampliar instalaciones, adquirir maquinaria y obtener certificaciones antes de acceder a contratos de gran magnitud.

En ese contexto, los incentivos tributarios previstos en el RIIR podrían facilitar parte de ese proceso de crecimiento, aunque no implican subsidios directos ni garantizan el acceso al financiamiento o la adjudicación de contratos.

Sin embargo, el monto mínimo de inversión también representa una limitación para numerosas pequeñas y medianas empresas sanjuaninas, que difícilmente puedan acceder de manera individual a los beneficios. En estos casos, el impacto podría producirse de manera indirecta, a través de una mayor actividad de las compañías industriales que contraten proveedores de menor tamaño.

Otro de los aspectos relevantes es la participación de la industria argentina en las contrataciones vinculadas a los grandes emprendimientos. La exigencia de incorporar proveedores nacionales en determinadas condiciones podría contribuir al crecimiento de las cadenas productivas, aunque esto no implica una prioridad automática para las firmas radicadas en las provincias donde se desarrollan los proyectos.

Para San Juan, este punto resulta especialmente importante, ya que uno de los objetivos del sector empresarial es lograr que las inversiones mineras se traduzcan en mayores oportunidades de trabajo, desarrollo industrial y contratación de mano de obra local.

La posibilidad de que los proveedores sanjuaninos participen en la construcción y operación de las futuras minas de cobre aparece como uno de los principales desafíos económicos de la provincia. Para aprovechar ese escenario, las empresas deberán fortalecer su competitividad y adaptarse a las exigencias de una actividad que demanda importantes niveles de inversión y especialización.

De obtener la aprobación definitiva en Diputados, el RIIR podría convertirse en una herramienta complementaria del RIGI, promoviendo no solamente la llegada de grandes capitales al sector minero, sino también el crecimiento de la industria encargada de abastecer esos emprendimientos.

De esta manera, San Juan tendría una nueva oportunidad para consolidar su entramado productivo y ampliar la participación de las empresas locales en una actividad que se proyecta como uno de los principales motores de la economía provincial.

Rivero. C

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