Tres de los cuatro detenidos por el brutal asalto a la familia de Carlos “Pollo” Comastri —reconocido ciclista local y chofer de la Red Tulum— deberán cumplir seis meses de prisión preventiva. La resolución fue adoptada este viernes por el juez de Garantías Javier Figuerola durante la audiencia de formalización de la causa.
Los acusados que permanecerán tras las rejas son Axel Emanuel Quintero, Isaías Joel González y Omar Fermín López. Por su parte, el cuarto implicado, Daniel Alejandro Cortez, recuperó la libertad pero continuará vinculado a la investigación penal preparatoria, cuyo plazo de instrucción fue fijado en seis meses bajo la órbita de la UFI Delitos contra la Propiedad. En el caso de Quintero, su situación procesal es más compleja, ya que suma un antecedente reciente al estar imputado en otra causa por el robo a un comercio.
Un ataque con extrema violencia
El hecho investigado ocurrió durante la madrugada del domingo 11 de octubre en la vivienda de los padres de Comastri, ubicada en Rivadavia. De acuerdo con el expediente, los delincuentes irrumpieron en el domicilio exigiendo violentamente la entrega de 500.000 dólares, una suma inexistente en el lugar.
Durante el atraco, golpearon duramente en la cabeza al deportista con una barreta de hierro, provocándole una fractura de cráneo. Además, amenazaron a sus padres y dejaron a una de las víctimas maniatada. Tras infundir el terror en la vivienda, los asaltantes huyeron con $120.000 en efectivo, una botella de fernet y diez atados de cigarrillos extraídos de un negocio familiar. Producto de las lesiones sufridas, Comastri estuvo internado hasta el lunes 12 de octubre, cuando recibió el alta médica para continuar la recuperación en su hogar.
Las claves de la investigación
Las pesquisas avanzaron a partir del relevamiento de cámaras de seguridad públicas y privadas, sumado al aporte de testigos que presenciaron la fuga. A través de estas tareas, la policía identificó dos vehículos sospechosos: una camioneta Renault Trafic blanca y un Peugeot 206 color champagne.
Con estas pruebas, la Justicia ordenó una serie de allanamientos en viviendas de Rawson, Pocito y Rivadavia, los cuales permitieron la captura de los cuatro sospechosos y el secuestro de elementos de interés para la causa.
De cara a los próximos pasos procesales, el juez Figuerola solicitó que no se difundan imágenes frontales de los rostros de los imputados. Esta medida busca preservar la validez de la rueda de reconocimiento, una medida de prueba clave en la que las víctimas intentarán identificar formalmente a sus agresores.
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