El impacto de El Niño en Argentina: cuándo será el pico de lluvias y qué zonas están en riesgo

El meteorólogo, Marcelo Madelón, analizó la incidencia del fenómeno sobre las precipitaciones, las crecidas y las temperaturas en el país. En Infobae a las Nueve, anticipó un verano con mayor humedad, nubosidad y tormentas

Marcelo Madelón advirtió durante una entrevista exclusiva en Infobae a las Nueve que el fenómeno de El Niño puede extender las lluvias y las crecidas en Argentina hasta el otoño de 2027

Con alertas por tormentas en 14 provincias y una nueva suba de los ríos Paraná y Uruguay, el meteorólogo fue consultado por la persistencia de las precipitaciones y los riesgos para las zonas ribereñas.

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En una charla con el equipo de Infobae a las Nueve, integrado por Gonzalo Sánchez, Tatiana Schapiro, Ramón Indart y Cecilia Boufflet, Madelón explicó que la mayor temperatura del océano Pacífico está detrás del aumento de la humedad en gran parte del país. “En esta oportunidad, el calentamiento del agua en el Pacífico oriental, a la altura de las costas de Perú y Ecuador, se ha calentado más de lo normal”.

El especialista señaló que El Niño no es un episodio aislado ni exclusivo de Argentina. “A veces lo hace cada dos, tres, cuatro, a veces siete años”, dijo sobre la recurrencia del fenómeno, que alterna con La Niña, asociada a períodos de menor humedad y sequía.

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“Cada vez que aparece el Niño nos trae un agregado de humedad muy importante a esta parte del mundo”, afirmó. De todos modos, precisó que sus consecuencias no son uniformes: mientras en Argentina favorece las lluvias, en otras regiones puede provocar falta de agua.

Marcelo Madelón vinculó las crecidas con las lluvias en el sur de Brasil

Marcelo Madelón proyectó que las lluvias y las crecidas de los ríos en Argentina persistirán hasta el otoño de 2027.Marcelo Madelón proyectó que las lluvias y las crecidas de los ríos en Argentina persistirán hasta el otoño de 2027.

Madelón situó el foco de las precipitaciones en el noreste argentino y en las áreas que alimentan a la cuenca del Plata. “El lugar donde más lluvias están cayendo y esperamos que en los próximos días también sean más abundantes es en el noreste del país”.

El meteorólogo enumeró las zonas bajo mayor seguimiento: “Eso implica la Mesopotamia argentina y los estados brasileños de Paraná, Santa Catarina y Río Grande do Sul”. También incluyó a Paraguay dentro del área afectada por el patrón de lluvias.

Sobre el origen de las crecidas, sostuvo que el aporte principal proviene de las nacientes ubicadas fuera del territorio argentino. “Si bien hay una contribución de las lluvias que caen en las provincias de Misiones y Corrientes, lo más importante son las lluvias que caen en el sur de Brasil”.

Esa situación ya tiene efectos en localidades cercanas a los cursos de agua. “Ya están desbordados los ríos y hay evacuaciones, sino que esto continúe”, planteó al referirse a las perspectivas para los próximos meses.

El especialista contempló que puede haber descensos temporarios en los niveles de los ríos, aunque mantuvo la advertencia sobre la tendencia general. “Por ahí puede haber un lapso de algunos días de bajante de los ríos, en términos generales proyectamos muchas lluvias para este sector”.

“Cada vez que aparece el Niño nos trae un agregado de humedad muy importante a esta parte del mundo”, dice Madelón“Cada vez que aparece el Niño nos trae un agregado de humedad muy importante a esta parte del mundo”, dice Madelón

Madelón agregó que ese escenario podría sostenerse durante un período prolongado. “Las crecientes a lo largo del resto del año y de gran parte del verano y otoño del 2027” forman parte de las previsiones meteorológicas, según explicó.

Consultado por las comparaciones con grandes inundaciones del pasado, mencionó el antecedente de 1983. “Estábamos comparándolo con el año 83, pero las proyecciones dicen que posiblemente estas lluvias sean más abundantes y más importantes”.

Para Madelón, la expansión urbana en áreas costeras y ribereñas aumenta la exposición frente a este tipo de episodios. “De los últimos ochenta años ha habido un gran avance en las poblaciones ribereñas, que a lo mejor antes no estaban habitadas”.

El Niño llevaría el pico de lluvias a diciembre y enero

El pronóstico de Madelón ubicó el período de mayor acumulación de agua entre los últimos meses de 2026 y el comienzo de 2027. “Posiblemente el máximo de lluvias esté entre diciembre y enero”.

El meteorólogo señaló que los modelos proyectaban un descenso posterior, aunque remarcó la necesidad de seguir la evolución de las variables atmosféricas y oceánicas. “Para declinar, posiblemente, se está investigando, a partir del otoño del 2027”.

Inundaciones Corrientes CapitalCalles inundadas en el Litoral argentino, en la ciudad de Corrientes por la crecida de los ríos en la provincia (RSFotos) RSFotos

Ante la consulta sobre las condiciones del verano, sostuvo que el patrón sería distinto al habitual. “Tendríamos un verano con más nubes, con más humedad, por consiguiente, con más tormentas y con más lluvias”.

El especialista puso un límite a la precisión de los pronósticos de largo plazo. “Hay que destacar que los pronósticos a largo plazo no existen”, aclaró antes de describir las tendencias que observaban los modelos.

Aun con esa salvedad, planteó que las condiciones de mayor humedad abarcarían la transición estacional. “A lo largo de lo que resta de la primavera, el verano y por lo menos principios de otoño del 2027”, indicó.

Sobre la duración del episodio, Madelón afirmó: “Creemos que hasta otoño va a continuar la corriente del Niño”. Luego añadió que los modelos numéricos pueden modificar esa estimación conforme aparezcan nuevos registros. “Con seguridad, resto de la primavera y el verano 2027 lo vamos a tener con sus nubes, con su humedad, con sus lluvias”, sostuvo. Para el meteorólogo, el mayor calentamiento del Pacífico respecto de otros eventos explica que se hable de un “superniño” o de un Niño reforzado.

Madelón afirmó que en algunas zonas ya se desarrollaban tareas preventivas ante posibles anegamientos. “Hay lugares donde sí se están limpiando canales de desagüe, se los está construyendo en otros para tomar medidas frente a intensas precipitaciones”.

Inundaciones Corrientes CapitalRSFotos

Por qué el Pacífico modifica el clima argentino

Durante la entrevista, Madelón detalló el proceso que inicia el fenómeno en el Pacífico ecuatorial. “Hay que buscarla en una corriente marina que es naturalmente fría, es la corriente fría de Humboldt o Perú, que viene desde la Antártida”.

Según describió, los vientos alisios desplazan el agua superficial y permiten el ascenso de agua fría desde el fondo del océano. “Desde abajo del océano aparece agua más fría”, explicó sobre un mecanismo que mantiene baja la temperatura en esa zona.

El proceso cambia cuando esos vientos pierden fuerza. “Cuando los vientos alisios dejan de soplar con la intensidad que suelen soplar, el agua deja también de aparecer desde abajo de la superficie del mar y comienza a calentarse”.

Para sintetizarlo, Madelón apeló a una imagen doméstica: “Se para un poquito el enfriador por un tiempo”. A partir de ese aumento de temperatura, crece la disponibilidad de energía y vapor de agua para la formación de tormentas.

“Donde antes no había energía, no había vapor de agua para producir tormentas y lluvias, comienza a llover en zonas donde normalmente no llueve”, explicó. Mencionó como ejemplo las costas de Perú y Ecuador, que suelen presentar condiciones desérticas.

Madelón: “Con seguridad, resto de la primavera y el verano 2027 lo vamos a tener con sus nubes, con su humedad, con sus lluvias”Madelón: “Con seguridad, resto de la primavera y el verano 2027 lo vamos a tener con sus nubes, con su humedad, con sus lluvias”

El meteorólogo destacó que el desajuste alcanza a distintas regiones del planeta. “El efecto Niño repercute en algunos sectores con más calor, en otros con más frío, en otros con más lluvia, en otros con sequías”.

Madelón citó los casos del norte de la Amazonia, Centroamérica, el sudeste asiático y el norte de Oceanía, donde las sequías y los incendios forestales también están asociados a este patrón climático. “No es un efecto que nos pasa solamente a los argentinos, le pasa a todo el mundo”.

Sobre las temperaturas en Argentina, anticipó que la mayor presencia de nubosidad podría moderar el calor: “Este año creeríamos que no, porque vamos a tener muchas nubes como las que estamos teniendo ahora”.

En relación con Buenos Aires, Madelón había anticipado tormentas con actividad eléctrica y lluvias abundantes, seguidas por jornadas nubladas y precipitaciones más débiles. “Más o menos a partir del lunes comenzaríamos nuevamente a ver el sol, pero siempre en un ambiente mucho más fresco que lo que ocurre en esta época del año”.

El especialista señaló que las máximas previstas para esos días se ubicarían entre 16 y 17 grados, por debajo de los 23 grados habituales para la época en la Ciudad de Buenos Aires. También advirtió que hubo sectores del país que atravesaron más de 15 días con poca o nula presencia de sol.

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