Escrito desgarrador en una clase destapó años de abusos intrafamiliares en San Juan
Una adolescente de 15 años les entregó una nota a sus compañeras para pedir auxilio. La revelación derivó en la condena de un familiar y el envío de otra causa al fuero de Menores.
Una hoja de papel escrita en el aula se convirtió en la vía de escape para una adolescente sanjuanina de 15 años que padecía abusos en su entorno familiar desde su infancia. El caso, que comenzó con un silencioso pedido de ayuda a sus compañeras de escuela, escaló a la justicia penal y ya cuenta con un familiar condenado.
El hecho salió a la luz el 15 de abril, cuando la menor redactó en medio de una clase los calvarios que sufría y le entregó las notas discretamente a una compañera. Al notar la situación, una docente contuvo el escrito y dio aviso de inmediato a la directora del establecimiento. Ambas autoridades escolares se entrevistaron con la alumna, quien confirmó los vejámenes y señaló que las agresiones se remontaban a cuando tenía 12 años.
La denuncia formal, presentada el 24 de agosto, desencadenó una investigación penal que salpicó a cuatro integrantes de la familia, entre tíos y primos. El pilar de la causa fue la declaración de la menor en Cámara Gesell concretada el 9 de junio, donde las profesionales respaldaron la veracidad de su testimonio al calificarlo como “coherente, sin contradicciones y sobre un episodio que sí vivió”. En dicha entrevista, la víctima precisó que los tocamientos indebidos se iniciaron cuando tenía apenas 7 años mientras jugaba en una habitación.
A raíz de sus revelaciones, la causa se focalizó en dos acusados principales. Uno de ellos asumió su responsabilidad penal en un juicio abreviado la semana pasada y recibió su condena. Sin embargo, la situación del segundo imputado, un ensillador de caballos de 25 años identificado como M.A.Q. y tío de la víctima, dio un giro inesperado durante la audiencia realizada este lunes.
Las fiscales Andrea Insegna y Ana Bustos advirtieron un imprevisto legal al reconstruir las fechas de los dos hechos atribuidos a M.A.Q.: cuando la menor sufrió el primer ataque a los 7 años, el acusado tenía 17, por lo que era menor de edad ante la ley. El segundo hecho ocurrió tras cumplir sus 18 años. Para evitar dividir la investigación, la fiscalía solicitó derivar todo el expediente al ámbito especializado.
Tras escuchar los argumentos de las fiscales y de la abogada defensora Viviana Belén, el juez de Garantías Diego Sanz se declaró incompetente por cuestiones de competencia material y dispuso que las actuaciones pasen al Juzgado de Menores de turno para que continúe el trámite judicial.
Rivero. C

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