Ángeles “La Panterita” Salinas se convirtió en la primera campeona cuyana AMBAPA de San Juan

La boxeadora sanjuanina se consagró en la categoría hasta 52 kilos en el mítico estadio Mocoroa. Tras una tremenda revancha ante su verduga mendocina, la deportista celebró el histórico título mientras equilibra su exitosa carrera en el ring con su sueño de estudiar Medicina.

El boxeo sanjuanino escribió una página dorada de la mano de Ángeles Salinas, quien se consagró como la primera mujer de la provincia en conquistar el título Cuyano AMBAPA en la categoría hasta 52 kilogramos. La histórica consagración tuvo lugar en el emblemático estadio Mocoroa, coronando un esfuerzo de cinco años dedicados a este deporte.

La velada tuvo un sabor a revancha inigualable. Enfrente estuvo la misma boxeadora mendocina que tiempo atrás la había vencido por puntos en su provincia natal. Sin embargo, en esta oportunidad el panorama fue diferente gracias a un meticuloso trabajo táctico. “La vez anterior había perdido por puntos, entonces estuve estudiando bastante la pelea. Dije: esta vez tengo que ganar yo, y lo logré” relató Salinas, destacando que el cambio clave estuvo en potenciar la movilidad, la agilidad y el ritmo sobre el ring.

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Identidad y templanza arriba del cuadrilátero Aunque los nervios previos siguen intactos desde el instante en que nombran su nombre hasta pisar la lona, la sanjuanina asegura que todo se disipa al sonar la campana: “Me concentro en lo que tengo que hacer”. Lejos de conformarse, su nivel de autexigencia la lleva a repasar cada movimiento y golpe recibido tras cada victoria.

En medio de este gran presente, la campeona comenzó a consolidar su sello personal al ser presentada oficialmente como “La Panterita” Salinas, un apodo nacido al calor de una transmisión que ya adoptó, al punto de evaluar ingresar al ring con la clásica música de la Pantera Rosa.

De la recreación al profesionalismo y los libros Los inicios de Salinas en la disciplina fueron tímidos, acercándose al gimnasio con un enfoque meramente recreativo y temor a la competencia. No obstante, el respaldo incondicional de su familia, entrenadores y compañeros le permitió dar el salto al campo rentado en un ambiente donde —destaca— siempre primó el respeto.

Fuera de las cuerdas, “La Panterita” afronta otra exigente batalla: prepararse para ingresar a la carrera de Medicina en la Universidad Nacional de San Juan (UNSJ). Si bien en algún momento evaluó dejar los guantes por los tiempos académicos, hoy el deporte es su motor diario: “No puedo estar una semana sin entrenar. El boxeo salva vidas”, resumió con orgullo.

OP: Juan Pablo Amaya

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