El Gobierno condiciona los acuerdos electorales al apoyo para suspender las PASO

La Casa Rosada busca acelerar las negociaciones con gobernadores y bloques aliados antes del año electoral. El proyecto comenzará a debatirse este martes en el Senado.

El Gobierno nacional endureció su postura de cara al debate de la reforma política y advirtió que no habrá acuerdos electorales con gobernadores o espacios que no acompañen la iniciativa en el Congreso, cuyo principal objetivo es suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). La discusión comenzará este martes en la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado.

La definición fue transmitida por Karina Milei, secretaria general de la Presidencia y titular de La Libertad Avanza a nivel nacional. Según consignó LA NACION a partir de fuentes cercanas al Gobierno, la funcionaria planteó que no habrá acuerdo político con quienes no apoyen la reforma.

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El oficialismo necesita reunir 37 votos en el Senado para avanzar con las modificaciones electorales, aunque dentro de la propia Casa Rosada reconocen que alcanzar esa cantidad no será sencillo. En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, y el subsecretario de Gestión Institucional, Eduardo “Lule” Menem, llevan adelante las conversaciones con gobernadores y sectores de la oposición dialoguista.

Suspender las PASO, la prioridad

La eliminación de las PASO fue inicialmente la meta central del Gobierno, pero con el avance de las negociaciones la suspensión pasó a ser considerada una alternativa posible, tomando como antecedente lo ocurrido en 2025.

El objetivo político de la Casa Rosada es evitar que la oposición utilice las primarias como mecanismo para resolver sus internas de cara a las elecciones de 2027. Para avanzar, el oficialismo busca acuerdos con el PRO, un sector de la UCR y distintos mandatarios provinciales.

El Gobierno ya había explorado otras herramientas para conseguir respaldo parlamentario. Entre ellas estuvo la incorporación de la ficha limpia al proyecto, con la intención de sumar apoyo de sectores del PRO y la UCR. También se había evaluado reinstaurar las listas colectoras, aunque esa posibilidad fue finalmente descartada.

Ahora, ante las dificultades para conseguir los votos necesarios, algunos sectores del oficialismo volvieron a poner sobre la mesa una alternativa: establecer primarias optativas para los partidos, conocidas como PAS, en lugar de mantener el carácter obligatorio de las PASO.

Un debate atravesado por el Presupuesto

El calendario parlamentario también agrega presión a las negociaciones. En el Gobierno consideran que fines de octubre sería un momento deseable para definir la reforma política, aunque el debate podría quedar vinculado con las discusiones por el Presupuesto 2027, cuyo proyecto debería ingresar al Congreso este martes.

A esto se suma la advertencia de la Cámara Nacional Electoral, que cuestionó la posibilidad de modificar las reglas electorales durante el período de comicios. El organismo señaló que los cambios deberían concretarse antes de fin de año para permitir que las autoridades electorales y los partidos puedan adecuarse a la nueva normativa.

Bullrich reconoció que todavía no están los votos

La senadora Patricia Bullrich, una de las figuras centrales del oficialismo en el Senado, reconoció las dificultades para reunir los apoyos necesarios. Al ser consultada sobre si el Gobierno ya contaba con los votos para suspender las PASO, respondió: “No hay consenso, hoy lo estamos construyendo, pero todavía no los tenemos”.

La convocatoria de este martes abrirá formalmente el debate sobre la reforma, que además de las PASO contempla modificaciones vinculadas con la ficha limpia, el financiamiento de los partidos políticos, la digitalización de las afiliaciones y los requisitos de representación territorial para competir en elecciones.

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