Casos de corrupción policial en San Juan: Seguridad defiende los controles y promete no dar impunidad
Tras la detención de dos efectivos involucrados en un millonario robo de cubiertas y un hurto en un supermercado, el secretario Enrique Delgado garantizó que las conductas delictivas dentro de la fuerza "recibirán el mismo tratamiento que las de cualquier ciudadano".
La reciente implicación de dos miembros de la Policía de San Juan en hechos delictivos reavivó el debate sobre las auditorías y los controles internos en la institución. Frente a esta situación, el secretario de Seguridad de la provincia, Enrique Delgado, dio la cara para respaldar la respuesta institucional y asegurar que no habrá coberturas ni privilegios para ningún uniformado.
“Cuando ocurre un hecho delictivo dentro de la fuerza, automáticamente se lo trata como tal y debe dar respuesta ante la Justicia”, aseveró Delgado. Además, destacó la importancia de actuar con transparencia para mantener la confianza social. “Trabajamos permanentemente para que estas cosas no sucedan, pero cuando se presentan hay que actuar como corresponde”, enfatizó el funcionario al hacer referencia a los casi 8.000 efectivos que integran la policía local y el Servicio Penitenciario.
Los hechos bajo la lupa judicial
El primero de los casos involucra al cabo Franco Narváez, quien prestaba servicios en el taller de la División Automotores de la fuerza. En el marco de un allanamiento en una vivienda del barrio Natania XX, en el departamento Rivadavia, los investigadores hallaron 28 cubiertas nuevas pertenecientes al stock oficial. Narváez se entregó de forma voluntaria ante la UFI Delitos contra la Propiedad y permanece detenido mientras la Justicia investiga cómo se sustrajo la mercadería del depósito de la calle Salvador María del Carril y si existen más agentes implicated.
Por otro lado, el oficial inspector Matías Carrizo, perteneciente al grupo de elite GERAS, fue aprehendido en una sucursal del supermercado ChangoMás sobre avenida Benavídez tras intentar llevarse artículos sin pagar. Aunque el efectivo saldó la suma de $76.000 para reparar el daño comercial, la cúpula policial dispuso su suspensión preventiva por 30 días sin goce de sueldo y le inició un sumario administrativo.
Desde la cartera de Seguridad reiteraron que la formación técnica y ética es continua, pero subrayaron que la persecución del delito se aplicará sin distinciones, caiga quien caiga.

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