El mayor caudal de agua revive el trabajo de los guardavidas tras una temporada crítica
La recuperación de las "playitas" y del perilago del Dique de Ullum genera esperanzas en el sector. Sin embargo, para quedar habilitados, los profesionales enfrentan costos de revalidación que alcanzan los $500.000.
El sector de los guardavidas en San Juan mira con renovado optimismo la llegada del próximo verano. Tras una temporada anterior golpeada por la sequía y la falta de puestos laborales, la reactivación del flujo hídrico y la creación del Comité Provincial de Respuesta ante Emergencias (COPRE) anticipan la reapertura de espacios recreativos y balnearios en la provincia.
Sebastián Segali, secretario general del Sindicato Único de Guardavidas y Afines de la República Argentina (SUGARA) filial San Juan, confirmó que la mayor presencia de agua permitirá rehabilitar puntos emblemáticos en el perilago del Dique de Ullum, como las playas de Palmar del Lago y de la Universidad Nacional de San Juan. La normativa vigente exige la presencia de al menos un guardavida cada 80 a 100 metros de costa en espacios abiertos, por lo que la reapertura de estos balnearios incrementará directamente la demanda de personal.
El reto de la reválida profesional
A pesar de las buenas perspectivas, el volumen exacto de trabajadores en funciones dependerá de la reválida que se llevará a cabo durante el mes de noviembre. Aunque San Juan cuenta con una nómina superior a los 700 profesionales capacitados —a la que se sumaron 23 nuevos graduados este año y se prevén otros 20 para fin de temporada—, en 2025 solo se presentaron a revalidar poco más de 200 personas debido a la escasez de vacantes.
A la incertidumbre laboral se suma el factor económico:
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Apto psicofísico: $100.000 a $150.000
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Audiometría: más de $100.000
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Entrenamiento en pileta: $70.000 mensuales aprox.
En total, los aspirantes deben realizar una inversión cercana a los $500.000 para quedar formalmente habilitados. Pese al costo, la expectativa de una mejor temporada motivó a numerosos profesionales e incluso a veteranos que llevaban años alejados de la actividad a prepararse para rendir las pruebas físicas y médicas.
Prevención ante nuevos reservorios
Desde SUGARA también expresaron su preocupación por el surgimiento de bajíos y reservorios naturales de agua derivados del incremento del caudal, sitios informales que la población suele utilizar para refrescarse.
El gremio busca coordinar acciones operativas con las autoridades de Seguridad y ponerse a disposición del COPRE con el fin de desplegar tareas preventivas en estas zonas no habituales y evitar posibles accidentes o tragedias durante los meses de mayor calor. La confirmación del esquema definitivo de trabajo dependerá de las nóminas de habilitados que resulten en noviembre y de los espacios que el Gobierno autorice formalmente para el uso del público.
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